viernes, 2 de septiembre de 2016

4 de Septiembre

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 90

“Señor, tú has sido para nosotros
un refugio de edad en edad.

Antes que los montes fuesen engendrados,
antes que naciesen tierra y orbe,
desde siempre hasta siempre tú eres Dios.

Tú al polvo reduces a los seres humanos,
 diciendo: "¡Vuelvan, hijos de Adán!"
Porque mil años a tus ojos
son como el ayer, que ya pasó,
como una vigilia de la noche.

Tú los sumerges en un sueño,
a la mañana serán como hierba que brota;
por la mañana brota y florece,
por la tarde se amustia y se seca.

Pues por tu cólera somos consumidos,
por tu furor anonadados.
Has puesto nuestras culpas ante ti,
a la luz de tu faz nuestras faltas secretas.

Bajo tu enojo declinan todos nuestros días,
como un suspiro consumimos nuestros años.
Los años de nuestra vida son unos setenta,
u ochenta, si hay vigor;
mas son la mayor parte trabajo y vanidad,
pues pasan pronto y nosotros nos volamos.

¿Quién conoce la fuerza de tu cólera,
y, temiéndote, tu indignación?

¡Enséñanos a contar nuestros días,
para que entre la sabiduría en nuestro corazón!
¡Vuelve, mi Señor! ¿Hasta cuándo?
Ten piedad de tus siervos.

Sácianos de tu amor a la mañana,
que exultemos y cantemos toda nuestra vida.
Devuélvenos en gozo los días que nos humillaste,
los años en que desdicha conocimos.

¡Que se vea tu obra con tus siervos,
y tu esplendor sobre sus hijos!
¡La dulzura del Señor sea con nosotros!
¡Confirma tú la acción de nuestras manos! Amén.

Curiosidades

¿Cuáles fueron las causas Religiosas de la Reforma Protestante?

Entre los motivos religiosos que determinaron el descontento popular hacia la Iglesia Católica podemos citar la:

  • Corrupción del clero religioso: Para ganar dinero, el alto clero de Roma, se burlaba de la buena fe de las personas a través del comercio de reliquias sagradas. Millares de personas eran engañadas al comprar espinas que supuestamente coronaron la frente de cristo, astillas de la cruz en donde murió crucificado Jesucristo, paños empapados por la sangre del rostro del salvador, objetos personales de los santos, etc. Además de eso, el comercio fraudulento y mercantil de la Iglesia Católica llego a su punto más alto cuando se inició la venta de Indulgencias de los pecados (perdón de los pecados al hombre para su salvación e ingreso al paraíso), la cual era otorgada a cambio de dinero. El dinero que se recaudó serviría para financiar la construcción de la Basílica de San Pedro. Lema del monje Johann Tetzel al iniciar la venta de indulgencias en Alemania: "Tan pronto la moneda en el cofre resuena, el alma al cielo brinca sin pena".
  • Ignorancia del Clero: La mayor parte de los sacerdotes desconocían la propia doctrina católica y demostraban absoluta falta de preparación para las funciones religiosas. La ignorancia y el mal comportamiento del clero represento un serie problema pues la Iglesia Católica decía que los sacerdotes eran los intermediarios entre los hombres y Dios. Ahora, si esos intermediarios se mostraban ignorantes e incompetentes, entonces, era preciso buscar nuevos caminos para encontrarnos con Dios.
  • Aumento de los estudios religiosos: Con la invención de LA IMPRENTA, aumento el número de ejemplares de la Biblia que podían llegar a manos de los estudiosos y de la población. La divulgación de textos sagrados y de otras obras religiosas contribuyeron al surgimiento de diferentes interpretaciones de la doctrina cristiana. Apareció, por ejemplo, la corriente religiosa que apoyado en la obra de San Agustín, afirmaba que la salvación del hombre era alcanzada por la fe. Esas ideas eran contrarias a la posición de la Iglesia Católica, basada en la obras de Santo Tomas de Aquino, que decía lo siguiente: Solo la fe y las buenas obras conducen a la salvación.

Fuente http://www.historialuniversal.com/2011/12/causas-de-la-reforma-protestante.html

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 14:25-33

“Caminaba con él mucha gente, y volviéndose les dijo: ‘Si alguno viene donde mí y no odia a su padre, a su madre, a su mujer, a sus hijos, a sus hermanos, a sus hermanas y hasta su propia vida, no puede ser discípulo mío. El que no lleve su cruz y venga en pos de mí, no puede ser discípulo mío.
‘Porque ¿quién de ustedes, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla?
No sea que, habiendo puesto los cimientos y no pudiendo terminar, todos los que lo vean se pongan a burlarse de él, diciendo: ‘Este comenzó a edificar y no pudo terminar.’ O ¿qué rey, que sale a enfrentarse contra otro rey, no se sienta antes y delibera si con 10.000 puede salir al paso del que viene contra él con 20.000? Y si no, cuando está todavía lejos, envía una embajada para pedir condiciones de paz. Pues, de igual manera, cualquiera de ustedes que no renuncie a todos sus bienes, no puede ser discípulo mío.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Cuando leo o escucho estas palabras de Jesús me pregunto ¿qué pasó con este mensaje en el devenir de nuestra historia como Iglesia?
Porque Jesús fue muy claro: el seguirlo es un camino de renuncia, no es para cualquiera, y a quien no le dé el cuero, mejor que no lo haga.
Una vez que la fe cristiana se hace la religión oficial del imperio romano todo cambió. La gente fue obligada a hacerse cristiana, así se dispersó por toda Europa y luego a las colonias de los países europeos, como en el caso de América. De esta manera llegamos al día de hoy en donde bautizamos por tradición y no por convicción, y hablamos como algo inherente a ser argentino, el ser cristiano, sobre todo católico.
¿Dónde quedó la pregunta de Jesús “quién de ustedes, que quiere edificar una torre, no se sienta primero a calcular los gastos, y ver si tiene para acabarla”?
No decidimos tomar nuestra cruz y seguirlo, sino que es parte de nuestra herencia, de nuestra tradición. No llevamos una vida conforme a esa fe y menos todavía transmitimos a nuestros hijos un ejemplo de vida cristiana. Entonces ¿qué hacemos con este mensaje? ¿qué significa para nosotros y nosotras que intentamos vivir una vida en coherencia con nuestra fe?
Personalmente creo que nos permite evaluar nuestras vidas. Tomar distancia y mirarla de afuera. Asumir hasta dónde somos coherentes entre lo que decimos y lo que hacemos. Finalmente de eso se trata, de ver si podemos sostener aquello que pretendemos ser, por eso lo de la construcción de la torre, o el enfrentamiento de dos ejércitos.
Hay mucha gente que va levantando torres a medias, y eso es muy triste porque no es una cosa ni la otra. Hay mucha gente que no termina comprometiéndose con nada, picotea en todos lados, y eso da una sensación de fracaso, de vacío. ¿Vos sos una de ellas?
En la vida es importante ponerse metas, pero metas posibles, alcanzables. Armar proyectos a corto plazo y disfrutar de los logros.
El vivir una vida en la coherencia entre palabras y acciones nos hace sentirnos valiosos ¡nadie nos puede decir nada o amenazarnos con sacar a la luz algo oscuro de nuestra vida! Eso se llama integridad, y es lo que Jesús intenta enseñarnos no sólo a través de estas palabras, sino a través de su vida. Amén.

Querido Jesús, a veces tus palabras me resultan muy duras, pero a la vez me doy cuenta de que son necesarias para que tome conciencia de lo que implica seguirte. Ayudame a ser coherente a ser una persona íntegra. Te lo pido en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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