viernes, 13 de noviembre de 2015

15 de Noviembre

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 16

“Guárdame, oh Dios, en ti está mi refugio.

Yo digo a mi Señor: ‘Tú eres mi Señor,
mi bien, nada hay fuera de ti’;
ellos, en cambio, a los santos que hay en la tierra:
‘¡Magníficos, todo mi gozo en ellos!’

Sus ídolos abundan, tras ellos van corriendo.
Mas yo jamás derramaré sus libámenes de sangre,
jamás tomaré sus nombres en mis labios.

Mi Señor, la parte de la herencia y de mi copa,
tú mi suerte aseguras;
la cuerda me asigna un recinto de delicias,
mi heredad es preciosa para mí.

Bendigo a mi Señor que me aconseja;
aun de noche mi conciencia me instruye;
pongo a mi Señor ante mí sin cesar;
porque él está a mi diestra, no vacilo.

Por eso se me alegra el corazón, mis entrañas retozan,
y hasta mi carne en seguro descansa;
pues no has de abandonar mi alma al seol,
ni dejarás a tu amigo ver la fosa.
Me enseñarás el camino de la vida,
hartura de goces, delante de tu rostro,
a tu derecha, delicias para siempre.” Amén.

Curiosidades

¿Por qué se nombra la higuera como ejemplo?
La higuera es originaria de Asia menor y la región oriental del Mediterráneo. Es un árbol de hasta 11 m. de altura, aunque a menudo crece en forma de arbusto de varios tallos en lugares rocosos. En épocas primitivas se empezó a cultivar en Palestina, como la vid y el olivo; los tres se asocian a las promesas de prosperidad como también en advertencias proféticas. A menudo se planta la higuera junto a la vid, de modo que sus ramas y el follaje de la vid hicieron surgir la conocida expresión “cada uno debajo de su parra y debajo de su higuera”, como símbolo de bienestar y prosperidad continuada.
La improductividad o la destrucción de estos árboles de crecimiento lento, que requieren años de paciente labor, se considera una calamidad nacional, mientras que la productividad era símbolo de paz y favor divino. Frecuentemente se mencionan los higos junto con la vid, la palmera, y la granada.
Se dice que Adán y Eva se vistieron con delantales hechos de las anchas hojas de la higuera, y en oriente todavía se cosen las hojas de parra para envolver la fruta fresca que se envía al mercado, donde constituyen un valioso producto comercial. Se preparaba un excelente alimento con masa y tortas de higos secos, que era fácil de llevar y constituía un regalo aceptable. Isaías recetó “masa de higos” para curar la llaga de Ezequías.
La higuera ha inspirado numerosos símiles, metáforas, y proverbios. En épocas helenísticas los higos adquirieron tal importancia en la economía nacional que los griegos promulgaron leyes especiales para regular su exportación.
(Nuevo Diccionario Bíblico, 1º Edición – Ediciones Certeza - pág. 601-602)

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Marcos 13:21-33

“Entonces, si alguno les dice: Miren, el Cristo aquí’ ‘Mírenlo allí’, no le crean. Pues surgirán falsos cristos y falsos profetas y realizarán señales y prodigios con el propósito de engañar, si fuera posible, a los elegidos. Ustedes, pues, estén sobre aviso; miren que les he predicho todo.
‘Mas por esos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá, la luna no dará su resplandor, las estrellas irán cayendo del cielo, y las fuerzas que están en los cielos serán sacudidas. Y entonces verán al Hijo del hombre que viene entre nubes con gran poder y gloria; entonces enviará a los ángeles y reunirá de los cuatro vientos a sus elegidos, desde el extremo de la tierra hasta el extremo del cielo’.
‘De la higuera aprendan esta parábola; cuando ya sus ramas están tiernas y brotan las hojas, saben que el verano está cerca. Así también ustedes, cuando vean que sucede esto, sepan que Él está cerca, a las puertas. Yo les aseguro que no pasará de esta generación hasta que todo esto suceda. El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras no pasarán. Mas de aquel día y hora, nadie sabe nada, ni los ángeles en el cielo, ni el Hijo, sino sólo el Padre’.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Mucho se habla, y sobre todo en ciertos momentos, sobre el fin de los tiempos. Hay algunos que se refieren a ellos como un Armagedón y otros como una gran armonización, en donde toda la humanidad estará hermanada.
Mi preocupación en esto no es cuándo será ese tiempo, sino la gente que lucra con esto, generando un estado de angustia entre las personas vulnerables y crédulas.
¿Qué intenciones hay detrás de quienes anuncian el fin de los tiempos? ¿Tienen algún rédito en esto? ¿Por qué lo hacen?
En los tiempos de Jesús había una idea que el fin estaba muy próximo. Esto se entiende a partir de que la vida pública de Jesús y su muerte y resurrección fue en poco tiempo… parecía que todo iba a suceder muy rápido, pero evidentemente no es así, ya que ya estamos a 2000 años de esos hechos.
¿Qué sentido tiene hablar del fin de los tiempos?
En principio no es algo que nos compete, en el sentido que no es algo que podamos saber, lo que sí sabemos es que estamos viviendo el tiempo de la gracia, el tiempo del anuncio del evangelio, que en definitiva es nuestra tarea… por lo demás, el resto se lo debemos dejar a Dios.
La imagen que utiliza Jesús es el de una higuera, un árbol fundamental en la dieta de la gente de aquel lugar. Cuando brota, cuando comienza a largar las primeras hojas tiernas, es porque percibe que el invierno está terminando. De la misma forma, como cristianos sabemos que estamos en el tiempo de descuento y tenemos que trabajar para que la Palabra llegue a muchos, y a eso nos tenemos que dedicar. Éste es el tiempo en el que estamos saliendo del invierno como humanidad, pero no sabemos del tiempo cronológico que esto significa… y no importa tampoco.
Pero al mismo tiempo es importante que estemos bien conscientes de que nadie sabe cuándo es el tiempo, por lo que es importante no seguir ni creer en aquellos que dicen tener la posta. No dejarnos embaucar por los charlatanes que anuncian el fin del mundo, el fin de los tiempos, porque son mentiras. Nadie sabe cuándo será y no importa tampoco. ¿Qué sentido tiene vivirlo como una angustia?
Es como si todo el tiempo estuviéramos pensando en nuestra muerte, que va a ser, en vez de vivir la vida y disfrutarla.
Vivamos el hoy, tratemos de producir brotes de vida, hojas tiernas que ayuden y alegren a los demás y a nosotros mismos también. Ya la higuera dará su fruto, una vez que el árbol esté repleto de hojas, pero para llegar a eso, se empieza de a uno. Que este día sea el mejor para vos y para quienes te rodean y no dejes que nadie te llene de angustia y desesperación por algo que sólo Dios sabe. Amén.

Querido Jesús, hoy te pido que me ayudes a focalizar, que no permitas que me distraiga con las muchas propuestas que sólo buscan que no me dedique a producir brotes de amor, solidaridad, perdón, reconciliación, misericordia, paz… Te lo pido en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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