viernes, 19 de agosto de 2016

21 de Agosto

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 117

“¡Aleluya!
¡Alaben a mi Señor, todas las naciones,
celébrenle, pueblos todos!
Porque es fuerte su amor hacia nosotros,
la verdad de mi Señor dura por siempre.” Amén.

Curiosidades

¿Qué es un sacramento y por qué los evangélicos protestantes sólo tenemos dos?
Los Sacramentos son actos litúrgicos que las congregaciones realizan en el nombre de su Señor. La Iglesia Católica Romana conoce siete Sacramentos; la Iglesia Evangélica reconoce solamente dos: el Bautismo y la Santa Cena. Por razones bíblicas para nosotros los cinco restantes carecen de este especial valor. Son ellos: la confirmación, la confesión, el sacramento del matrimonio, la ordenación al sacerdocio, y la extremaunción.
La palabra Sacramento significa tanto como "compromiso"; ambos Sacramentos se relacionan con el pacto de Dios en Jesucristo. Nos recuerdan el perdón de los pecados obtenido por la muerte de Jesucristo.
El Bautismo y la Santa Cena recibieron el nombre de Sacramentos porque el Señor mismo ordenó practicarlos y los dejó a su Iglesia. Por eso se pronuncian las palabras de institución en cada Bautismo y Santa Cena.
Ambos Sacramentos tienen una señal visible, el agua en el Bautismo, y pan y vino en la Santa Cena. Por eso se dice a menudo que los Sacramentos son la visible Palabra de Dios. No nos dicen más que lo que expresa la Biblia, sólo cambian el modo de decirlo.
La Palabra de Dios vertida en la Biblia tiene vigencia para toda la gente en todos los tiempos. La Palabra de Dios manifestada en el Sacramento, en cambio, vale individualmente para el que lo recibe. El Bautismo testimonia nuestra inclusión en el pacto de gracia divino. La Santa Cena testifica nuestra permanencia en este pacto de amor.
Por eso, los Sacramentos son para nosotros los signos del amor de Dios; nos permiten participar en las promesas divinas, aunque sin nuestra fe carecen de valor.
Por el Bautismo fue colocada nuestra vida en el sendero de Dios. La Santa Cena nos ayuda a transitar por esta senda.
“Escudo de la Fe” – Manual para el curso de confirmación - Con ligeras actualizaciones, a partir de la de la 5ta. edición en castellano, revisada y ampliada de 1980 -  IGLESIA EVANGÉLICA DEL RÍO DE LA PLATA -  Realizado en la Parroquia Norte-Bovril en 2004, para su uso interno, pág.38 y 39

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 13:22-30

“Atravesaba ciudades y pueblos enseñando, mientras caminaba hacia Jerusalén. Uno le dijo: ‘Señor, ¿son pocos los que se salvan?’ El les dijo:
‘Luchen por entrar por la puerta estrecha, porque, les digo, muchos pretenderán entrar y no podrán.
‘Cuando el dueño de la casa se levante y cierre la puerta, se pondrán los que estén fuera a llamar a la puerta, diciendo: ‘¡Señor, ábrenos!’ Y les responderá: ‘No sé de dónde son.’ Entonces empezarán a decir: ‘Hemos comido y bebido contigo, y has enseñado en nuestras plazas’; y les volverá a decir: ‘No sé de dónde son ¡Retírense de mí, todos los agentes de injusticia!’
‘Allí será el llanto y el rechinar de dientes, cuando vean a Abraham, Isaac y Jacob y a todos los profetas en el Reino de Dios, mientras a ustedes los echan fuera. Y vendrán de oriente y occidente, del norte y del sur, y se pondrán a la mesa en el Reino de Dios.
‘Y hay últimos que serán primeros, y hay primeros que serán últimos’.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Una de las cosas que no nos permiten vivir una vida en la fe es el orgullo, es estar llenos de nosotros mismos, es creer que puedo todo lo que me propongo.
Siempre me sorprendo al entrar en una librería que las primeras mesas con la que uno se encuentra son de libros de autoayuda “tú puedes”. Ahí podemos encontrar fórmulas mágicas para el éxito en la vida.
También me sorprende cómo tantas personas están fascinadas con individuos que dan charlas sobre la vida, llenan auditorios, y lo que ofrecen se parecen más a charlas de sobremesa, sin querer menospreciar este espacio familiar y de amigos. A lo que me refiero es que muchas veces no tienen mayor preparación, más bien solo una cara muy dura.
Y la gente repite sus frases, que son trilladas, sin profundidad, y que sólo llevan a una vida para sí mismos, egoísta, protegiéndose de todo dolor, de todo problema, o mala onda o vibra, como dicen hoy día.
Es el discurso apropiado para este tiempo, para una sociedad de consumo y de individualismo, del sálvese quien pueda. No necesito de nadie, yo puedo sola, nadie necesita de nadie, cada cual que se arregle.
Esto es lo que ha llevado al mundo a la situación en la que vivimos: guerra, violencia, explotación y un sistema socioeconómico que nos está destruyendo como humanidad y como planeta. Países poderosos que extraen sin compasión todo lo posible de otros, dejando como consecuencia a millones de personas en la indigencia, en el hambre más extremo. Una naturaleza “que gime”: minería a cielo abierto, fracking, basura radioactiva, río contaminados, mega represas, desertificación por la deforestación, y así podríamos seguir… todo consecuencia de esta vida para nosotros mismos y un endiosamiento del ser humano que una y otra vez vuelve a sentirse Dios o querer ser como Dios... el orgullo… y volvemos al principio, allá en el Edén, con el árbol y la serpiente.
Y en medio de toso esto, Jesús alertando, llamándonos la atención diciendo: “por ahí no es que va la cosa, la onda es entrar por la puerta angosta, no por la grande, la principal”, la onda es una vida en la humildad, en la conciencia de que si no nos salvamos todos juntos vamos a destruir todo esto que Dios nos ha dado para que cuidemos, no para que lo reventemos. Y que si se termina el mundo, nosotros también.
La onda es que nos demos cuenta de nuestra fragilidad, de nuestras limitaciones y que la vida es más vida cuando la construimos juntos, en la conciencia de que estamos en las manos de Dios. Entrar por la puerta angosta, la que me exige que suelte lo que creo que me va a salvar, lo material a lo que tanto me aferro, y entre solo yo, con lo que soy, con lo que Dios me ha dado, mi humanidad.
Si “son pocos los que se salvan” no es el tema, sino luchar por entrar por la puerta angosta, dejando de abrazar lo material para abrazar a nuestros hermanos y hermanas, a la humanidad que necesita que a través de nosotros, seguidores de Cristo, el amor de Dios de haga concreto. Amén.

Querido Jesús, ayudame a percibir la urgencia de este tiempo, el tiempo de la oportunidad. No permitas que me duerma en el letargo o que me deje atrapar por la corriente de esta sociedad materialista e individualista que hemos construido como humanidad. Te lo pido en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 12 de agosto de 2016

14 de Agosto

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 40 (1-4.9-10.13-17)

“En mi Señor puse toda mi esperanza,
él se inclinó hacia mí
y escuchó mi clamor.

Me sacó de la fosa fatal,
del barro cenagoso;
asentó mis pies sobre la roca,
consolidó mis pasos.

Puso en mi boca un canto nuevo,
una alabanza a nuestro Dios;
muchos verán y temerán,
y en mi Señor tendrán confianza.

Dichoso el hombre aquel
que en mi Señor pone su confianza,
y no se va con los rebeldes,
que andan tras la mentira…

…He publicado la justicia
en la gran asamblea;
mira, no he contenido mis labios,
tú lo sabes, mi Señor.

No he escondido tu justicia en el fondo de mi corazón,
he proclamado tu lealtad, tu salvación,
no he ocultado tu amor y tu verdad
a la gran asamblea…

…¡Dígnate, oh mi Señor, librarme,
mi Señor, corre en mi ayuda!
¡Queden avergonzados y confusos todos juntos
los que buscan mi vida para cortarla!

¡Atrás, sean confundidos
los que desean mi mal!
Queden desesperados de vergüenza
los que dicen contra mí: ‘¡Ja, Ja!’

¡En ti se gocen y se alegren
todos los que te buscan!
Repitan sin cesar: ‘¡Grande es mi Señor!’,
los que aman tu salvación.

Y yo, pobre soy y desdichado,
pero el Señor piensa en mí;
tú, mi socorro y mi libertador,
oh Dios mío, no tardes.”  Amén.

Curiosidades

¿Qué es el Catecismo de Heidelberg?

Este catecismo toma su nombre de la ciudad alemana homónima de Heidelberg. Fue publicado allí en 1563 y estaba destinado en un principio a servir como manual para la enseñanza de la fe cristiana en la Iglesia Evangélica del Palatinado. Fueron sus autores discípulos de Felipe Melanchthon, quien era amigo y colaborador de Martín Lutero en Wittenberg. Ellos, sin embargo, se habían familiarizado con el cristianismo evangélico a través de las enseñanzas de Juan Calvino, quien había introducido la reforma en la ciudad suiza de Ginebra, ejerciendo desde allí una influencia decisiva sobre la formación de las iglesias reformadas.
De ahí que el Catecismo de Heidelberg se identifica en sus puntos principales con las enseñanzas de Calvino, y hallo rápidamente amplia difusión en numerosas iglesias reformadas, sobre todo en Alemania y en los Países Bajos. Se transformo así en uno de los más importantes libros de doctrina cristiana para las iglesias evangélicas reformadas.
Desarrolla sus enseñanzas  siguiendo el método interrogativo mediante 129 preguntas y respuestas. De entre éstas fue tomada la selección que se presenta a continuación. A diferencia del Catecismo Menor de Lutero, el Catecismo de Heidelberg expone los Diez Mandamientos según la versión bíblica, tal como figuran en Éxodo 20:1-1S. Como dicho pasaje bíblico contiene la prohibición de hacerse imágenes, ésta figura como segundo mandamiento, mientras que los dos mandamientos finales que prohíben codiciar son reunidos en el décimo mandamiento. Es por ello que no coincide la enumeración de los mandamientos en los dos catecismos.
“Escudo de la Fe” – Manual para el curso de confirmación - Con ligeras actualizaciones, a partir de la de la 5ta. edición en castellano, revisada y ampliada de 1980 -  IGLESIA EVANGÉLICA DEL RÍO DE LA PLATA -  Realizado en la Parroquia Norte-Bovril en 2004, para su uso interno, pág.14

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 12:49-56

"He venido a arrojar un fuego sobre la tierra y ¡cuánto desearía que ya estuviera encendido! Con un bautismo tengo que ser bautizado y ¡qué angustiado estoy hasta que se cumpla!
‘¿Creen que estoy aquí para dar paz a la tierra? No, se los aseguro, sino división. Porque desde ahora habrá cinco en una casa y estarán divididos; tres contra dos, y dos contra tres; estarán divididos el padre contra el hijo y el hijo contra el padre; la madre contra la hija y la hija contra la madre; la suegra contra la nuera y la nuera contra la suegra.’
Decía también a la gente: ‘Cuando vean una nube que se levanta en el occidente, al momento dicen: ‘Va a llover’, y así sucede. Y cuando sopla el sur, dicen: ‘Viene el calor’, y así sucede. ¡Hipócritas! Saben explorar el aspecto de la tierra y del cielo, ¿cómo no exploran, pues, este tiempo?” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

¿Qué está en primer lugar, la familia o la fe? ¿el amor a Dios o a nuestros padres, hijos, hijas, nuera?
He visto familias divididas por la fe. Miembros de la familia atrapadas por una comunidad de fe que los enfrentan entre sí justificados por este versículo bíblico tan duro. Estas palabras de Jesús que nos sorprenden en realidad.
Una de las amigas de toda la vida de mi hija, de adolescente fue llevada por su madre a un grupo religioso extremista, que no permite que sus miembros se relaciones con personas de “afuera”. A raíz de una situación muy dramática que como familia atravesaron. Por eso dejamos de tener relación con ellas.
Pasaron los años y mi hija se reencuentra con ella a través del facebook. Ahí se entera que ella pertenece a ese grupo… pero deciden verse, encontrarse.
En ese tiempo ella está viviendo el gran dilema: salir de ese grupo religioso… pero sabe que hacerlo la separará de su madre, su hermano, algunos miembros de su familia, y todos sus amigos. Porque no se le había permitido cultivar amistades fuera del grupo. Una decisión muy difícil.
Hoy ya no pertenece al grupo religioso, pero su mamá y su hermano no le hablan. Amigos y familiares le dan vuelta la cara si la cruzan en algún lugar…
¿Es de esto que Jesús nos habla hoy?
¡De ninguna manera!
Es una forma muy cruda de decir que la fe es personal. Yo no puedo, aunque lo desee de todo corazón, aunque quiera obligar a la fuerza, hacer que mi hijo, mi madre, mi padre, o cualquier otra persona tenga fe. Y en eso habrá división, porque la fe nos cambia la perspectiva de la vida, nuestras prioridades son diferentes, los valores son diferentes, las actividades a las que vamos son diferentes… pero el trato siempre debe ser en el respeto y en el amor.
¿Cómo quien sigue el mandato del amor al prójimo, incluso a los enemigos, va a odiar a su familia?
¡De ninguna manera!
Pero una cosa es cierta, cuando toda una familia comparte una misma fe, la armonía y la paz que ahí se encuentra, es especial. Pero sólo Dios es quien permite que sea de esa manera. Amén.

Querido Jesús, sé que no es posible infundir la fe en las personas que amo, pero sí orar por ellas. Hoy te pido que las toques con tu espíritu para que compartamos nuestra fe en vos. Te lo pido en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 5 de agosto de 2016

7 de Agosto

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 33

“¡Griten de júbilo, justos, por mi Señor!,
de los rectos es propia la alabanza;
¡den gracias a mi Señor con la cítara,
entonen para él al arpa de diez cuerdas;
cántenle un canto nuevo,
toquen la mejor música en la aclamación!

Pues recta es la palabra de mi Señor,
toda su obra fundada en la verdad;
él ama la justicia y el derecho,
del amor de mi Señor está llena la tierra.

Por la palabra de mi Señor fueron hechos los cielos
por el soplo de su boca toda su tropa.
El recoge, como un dique, las aguas del mar,
en depósitos pone los abismos.

¡Tema a mi Señor la tierra entera,
ante él tiemblen todos los que habitan el orbe!
Pues él habló y fue así,
mandó él y se hizo.

Mi Señor frustra el plan de las naciones,
hace vanos los proyectos de los pueblos;
mas el plan de mi Señor perdura para siempre,
los proyectos de su corazón por todas las edades.
¡Feliz la nación cuyo Dios es mi Señor,
el pueblo que se escogió por posesión!

Mi Señor mira de lo alto de los cielos,
ve a todos los hijos de Adán;
desde el lugar de su residencia observa
a todos los habitantes de la tierra,
él, que forma el corazón de cada uno,
y repara en todas sus acciones.

No queda a salvo el rey por su gran ejército,
ni el bravo inmune por su enorme fuerza.
Vana cosa el caballo para la victoria,
ni con todo su vigor puede salvar.

Los ojos de mi Señor están sobre quienes le temen,
sobre los que esperan en su amor,
para librar su alma de la muerte,
y sostener su vida en la penuria.

Nuestra alma en mi Señor espera,
él es nuestro socorro y nuestro escudo;
en él se alegra nuestro corazón,
y en su santo nombre confiamos.
Sea tu amor, mi Señor, sobre nosotros,
como está en ti nuestra esperanza.” Amén.

Curiosidades

¿Qué es un catecismo?

La palabra Catecismo significa: libro de enseñanza, así que el catecismo se entiende como manual para la instrucción en la fe cristiana.
En el transcurso de la historia cristiana hubo muchos de estos catecismos: por ejemplo el “Catecismo Romano” de la Iglesia Católica, el "Catecismo de Heidelberg" difundido en la Iglesia  Reformada, o el "Catecismo de Ginebra" redactado por el reformador Juan Calvino; especialmente nos interesan el "Catecismo  Mayor" y el "Menor" del Dr. Martín Lutero.
Todos estos catecismos pertenecen a la época de la Reforma del siglo XVI. desde entonces, el ser humano y el mundo en que él vive, han sufrido profundos cambios. Por eso se han publicado en los últimos decenios, nuevos catecismos. Estos explican la doctrina cristiana en un lenguaje de nuestra época. Se destaca de entre ellos el renombrado "Catecismo Holandés", que es producción del obispado católico-romano de los Países Bajos, y está inspirado en el Concilio Vaticano II. Este catecismo que también en nuestra iglesia evangélica llamo la atención, ya no es un manual para los niños. Es un libro voluminoso que se dirige a los adultos, más bien como "mensaje  de fe".
Martín Lutero publicó sus dos catecismos en un mismo año, el 1529. El reformador se había dado cuenta de que los evangélicos del país de la Reforma prácticamente vivían ajenos al evangelio y sin la fe auténtica.
De la doctrina cristiana eligió cinco temas principales, que ya eran conocidos entre la feligresía a través de los cultos dominicales. Los explico con palabras corrientes, para que los creyentes puedan entender lo que se solía rezar allí.
El "Catecismo Menor" es un folleto dedicado a los maestros de escuela y a los padres de familia, para que estos adoctrinen a las personas, especialmente a los niños. Contiene preguntas y respuestas didácticas para estudiar de memoria. El "Catecismo Mayor" ya es un pequeño libro que tiene por objeto fortalecer la fe evangélica de los pastores y maestros.
El catecismo no sustituye la Biblia. Más bien es como una brújula que indica el camino correcto; es como una llave a la Biblia, para que ésta se transforme en la puerta que da paso a la fe en Jesucristo, nuestro Señor.
“Escudo de la Fe” – Manual para el curso de confirmación - Con ligeras actualizaciones, a partir de la de la 5ta. edición en castellano, revisada y ampliada de 1980 -  IGLESIA EVANGÉLICA DEL RÍO DE LA PLATA -  Realizado en la Parroquia Norte-Bovril en 2004, para su uso interno, pág.3

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 12:32-48

"No temas, pequeño rebaño, porque a su Padre le ha parecido bien darles a ustedes el Reino.
‘Vendan sus bienes y den limosna. Háganse bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla; porque donde esté su tesoro, allí estará también su corazón.
‘Estén preparados y las lámparas encendidas, y sean como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos, que el señor al venir encuentre despiertos: yo les aseguro que se apretará las ropas, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos de ellos! Entiéndanlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le perforasen su casa. También ustedes estén preparados, porque en el momento que no piensan, vendrá el Hijo del hombre.’
Dijo Pedro: ‘Señor, ¿dices esta parábola para nosotros o para todos?’
Respondió el Señor: "¿Quién es, pues, el administrador fiel y prudente a quien el señor pondrá al frente de su servidumbre para darles a su tiempo su cantidad conveniente? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. De verdad les digo que lo pondrá al frente de toda su hacienda. Pero si aquel siervo se dice en su corazón: ‘Mi señor tarda en venir’, y se pone a golpear a los criados y a las criadas, a comer y a beber y a emborracharse, vendrá el señor de aquel siervo el día que no espera y en el momento que no sabe, lo separará y lo señalará su suerte entre los infieles.
‘Aquel siervo que, conociendo la voluntad de su señor, no ha preparado nada ni ha obrado conforme a su voluntad, recibirá muchos azotes; el que no la conoce y hace cosas dignas de azotes, recibirá pocos; a quien se le dio mucho, se le reclamará mucho; y a quien se confió mucho, se le pedirá más.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Mi madre era una mujer muy justa. De pequeña aprendí mi responsabilidad de mis actos y decisiones… sobre todo en las travesuras…
No era severa, era comprensiva a la hora de hacer una macana por desconocimiento. Ella decía que nadie nace sabiendo y equivocarse es humano. Yo me sentía segura y personada ante mis errores en cuanto estaba aprendiendo algo.
Pero también tenía muy claro que cuando hacía una macana, se me rompía algo o me fallaban los cálculos en algo que estaba haciendo, lo más importante, y cuanto antes, era contarlo, mostrarle lo que pasó, explicarle la situación. Ella premiaba estimulando el asumir la responsabilidad. Consideraba un valor asumir la culpa, decir: me pasó esto, no quise hacer daño.
Ahora, si al mandarme una macana, me escondía, desaparecía las pruebas o la negaba… ¡mamita querida! Se armaba el tole tole. Ella no soportaba la mentira, el que no me hiciera cargo de mi responsabilidad. En eso era implacable. Y por eso la respetábamos y le temíamos.
Pero ella era igual consigo misma. Ella era una persona íntegra, coherente.
Recuerdo una vez, que por mi culpa rompimos una de sus plantas en la sala. Corríamos con mi hermana sobre el escritorio de mi papá para sentarnos sobre una banqueta de tres patas… y por supuesto, una de las veces que las dos nos sentamos sobre ella a toda velocidad, caímos sobre la planta.
Mi reacción fue inmediatamente mostrarle a mamá lo que había pasado. Prefería que la viera desde ese mismo momento a que la descubriera más tarde. Mi hermana, dos años mayor que yo, fue corriendo a esconderse debajo de la cama de mis padres. Cuando mi mamá me preguntó por ella, le mostré donde se había escondido. Mi mamá la tomó de una de sus piernas y la sacó rápidamente… ¡y muy enojada! No por la planta, sino por la actitud de mi hermana.
De alguna manera resume lo que el evangelio de hoy nos dice acerca de Dios. Cada uno tiene la responsabilidad según lo que conoce y lo que sabe. Por eso Dios exige más a quien más conocimiento tiene y más responsabilidad tiene. Si conozco el mensaje de Jesús, no puedo no amar a mi prójimo, actuar en consecuencia. Pero quien aún no lo conoce, no tiene esa exigencia. Quienes tenemos fe corremos con una ventaja, porque nuestra vida la vivimos acompañados y fortalecidos por Dios. Mientras que quien no la tiene, todo le es más difícil, incluso discernir entre lo que Dios espera de nosotros y lo que no. Aunque intuitivamente cumpla Su voluntad. Amén.

Querido Jesús, sé que tengo la responsabilidad de mantenerme firme en la fe más allá de las tentaciones que se me presenten, y que mi responsabilidad es mayor que la de aquellas personas que aún no te conocen. Dame fuerzas para que siga siempre vigilante, siempre firme, que nada me desvíe de tu camino. Te lo pido a vos que me demostraste que es posible seguir la voluntad de Dios hasta el final. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

miércoles, 27 de julio de 2016

31 de Julio

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 95

“Vengan, cantemos gozosos a mi Señor,
aclamemos a la Roca de nuestra salvación;
con acciones de gracias vayamos ante él,
aclamémosle con salmos.

Porque es mi Señor un Dios grande,
Rey grande sobre todos los dioses;
en sus manos están las profundidades de la tierra,
y suyas son las cumbres de los montes;
suyo el mar, pues él mismo lo hizo,
y la tierra firme que sus manos formaron.

Entren, adoremos, inclinémonos,
¡de rodillas ante mi Señor que nos ha hecho!
Porque él es nuestro Dios,
y nosotros el pueblo de su pasto,
el rebaño de su mano.

¡Oh, si escucharan hoy su voz!:
‘No endurezcan sus corazones como en Meribá,
como el día de Massá en el desierto,
donde me pusieron a prueba sus padres,
me tentaron aunque habían visto mi obra.

‘Cuarenta años me asqueó aquella generación,
y dije: Pueblo son de corazón torcido,
que mis caminos no conocen.
Y por eso en mi cólera juré:
¡No han de entrar en mi reposo!" Amén.

Curiosidades

¿Cuáles fueron los movimientos de renovación previos al de la Reforma y quienes sus principales referentes?
Durante la Edad Media hubo varios movimientos de renovación de la iglesia previos a la Reforma de Lutero. Estos movimientos fueron preparando el camino hacia dicha Reforma.
Entre los movimientos más importantes se encuentran los valdenses, surgidos en el s.XII en Italia, y que hoy forma parte de las Iglesias Protestantes en Argentina. El nombre se debe a Pedro Valdo quien puso en práctica las palabras de Jesús en Mt.19:21, siendo un rico comerciante, vendió sus bienes, regaló el dinero a los pobres, dejó a su esposa e hijos lo indispensable para vivir, e incentivó a la gente a arrepentirse de sus pecados. Pronto se formó un grupo de seguidores del pensamiento de Valdo, quien fue considerado hereje junto  sus seguidores. Los valdenses fueron perseguidos por lo que se refugiaron en los valles de Turín.
Otro movimiento importante se produjo en Inglaterra, conducido por Juan Wiclef (1320-84), quien se opuso a la riqueza de la iglesia y su intromisión en la vida política, personificado en el Papa. Wiclef enseñaba que las Escrituras eran la única ley de la iglesia y acusaba al papado de concentrar el poder temporal en vez de predicar el evangelio de Cristo. Por esta razón fue arrestado y procesado, pero el movimiento wiclefita sobrevivió hasta la Reforma.
En Bohemia surgió un propagador del wiclefismo llamado Juan Hus. Éste, más estricto aún que el mismo Wiclef, muy pronto atacó al papado y la corrupción del clero, sosteniendo que el único jefe verdadero de la Iglesia es Cristo. Estas ideas rápidamente llevaron a que una multitud de seguidores lo apoyaran. En un principio recibió el apoyo de muchos clérigos, pero al desatarse una fuerte oposición contra él, finalmente murió quemado en la hoguera como hereje en 1425.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 12:13-21

“Uno de la gente le dijo: ‘Maestro, di a mi hermano que reparta la herencia conmigo.’ Él le respondió: ‘¡Hombre! ¿quién me ha constituido juez o repartidor entre ustedes?’ Y les dijo: ‘Miren y guárdense de toda codicia, porque, aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes.’
Les dijo una parábola: ‘Los campos de cierto hombre rico dieron mucho fruto; y pensaba entre sí, diciendo: ‘¿Qué haré, pues no tengo donde reunir mi cosecha?’ Y dijo: ‘Voy a hacer esto: Voy a demoler mis graneros, y edificaré otros más grandes y reuniré allí todo mi trigo y mis bienes, y diré a mi alma: Alma, tienes muchos bienes en reserva para muchos años. Descansa, come, bebe, festeja.’ Pero Dios le dijo: ‘¡Necio! Esta misma noche te reclamarán el alma; las cosas que preparaste, ¿para quién serán?’ Así es el que atesora riquezas para sí, y no se enriquece en orden a Dios." Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

 “… aun en la abundancia, la vida de uno no está asegurada por sus bienes”…
Me viene a la mente el descubrimiento de gente contando millones de billetes en un cuartito, miles de hectáreas y cientos de propiedades adquiridas con dinero ajeno… una realidad que puede ser acá, en nuestro país, o en cualquier otro lugar en el mundo en donde la codicia se ha instalado en el corazón del ser humano.
Pero “la vida de uno no está asegurada por sus bienes” porque la vida no se compra, la vida es de Dios.
Vivimos en un tiempo en donde parecería que todo se puede comprar o vender. La sociedad de consumo en la que estamos inmersos todo el tiempo nos dice que la felicidad se logra comprando o consumiendo esto o aquello… y la felicidad es la vida. Al menos, como humanos sentimos que la vida, para ser vida, debe ser feliz.
¿Y qué es la felicidad?
¿Tener todo lo que quiero, hacer todo lo que deseo?
El ejemplo que Jesús nos comparte hoy en el evangelio es tan actual. Una persona que acumula y cree que así va a poder vivir feliz toda su vida… una vida para sí mismo… una vida en la mezquindad…
Aún en la abundancia la vida puede parecerse más a la muerte que otra cosa. Porque el sentido de la vida está en el compartir, en la vida con el otro, no la vida contra el otro, con miedo a que me saque lo que es mío, o siento que me pertenece por alguna razón… la que sea…
¡Cuántas familias terminan destruidas por una herencia! Por sentir que uno tiene más derecho que el otro. ¡Cuántas parejas en los juicios de divorcio han esquilmado sus bienes y dejado a sus hijos sin nada, regalando todo al abogado! Y todo para destruir al otro, porque cada uno siente que tiene más derecho sobre lo construido juntos.
La falta de amor y la acumulación de bienes son las caras de la misma moneda, por eso Jesús dice ‘Miren y guárdense de toda codicia’. Quien practica la codicia, quien acumula por miedo a que le falte, se va alejando del amor de Dios. Dios ama a quien practica la generosidad y nunca le hace faltar lo necesario para vivir. Porque finalmente todo aquello que no logramos usar, está demás y a otro le falta. Dios es generoso, no hay por qué preocuparse. La vida es realmente vida cuando compartimos lo mucho o lo poco que tenemos. Amén.

Querido Jesús, muchas veces me sorprendo de la falta de confianza que tenemos los cristianos y cristianas de tu santa providencia. Nuestra falta de amor no nos permite compartir lo que tenemos por miedo a que nos falte. Muchas veces me veo dudando a la hora de dar, de ofrendar. Ayudame a crecer en el amor, ayudame a parecerme un poco más  a vos, que diste tu vida para que tengamos más vida. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 22 de julio de 2016

24 de Julio

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 138

“Te doy gracias, mi Señor, de todo corazón,
pues tú has escuchado las palabras de mi boca.
En presencia de los ángeles salmodio para ti,
hacia tu santo Templo me prosterno.

Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu verdad,
pues tu promesa ha superado tu renombre.
El día en que grité, tú me escuchaste,
aumentaste la fuerza en mi alma.

Te dan gracias, mi Señor, todos los reyes de la tierra,
porque oyen las promesas de tu boca;
y cantan los caminos de mi Señor:
‘¡Qué grande la gloria de mi Señor!
¡Excelso es mi Señor, y ve al humilde,
al soberbio le conoce desde lejos!’

Si ando en medio de angustias, tú me das la vida,
frente a la furia de mis enemigos, extiendes tú la mano
y tu diestra me salva:
Mi Señor lo acabará todo por mí.
¡Oh mi Señor, es eterno tu amor,
no dejes la obra de tus manos! Amén.

Curiosidades

¿Quién fue Juan Calvino?
Nació el 10 de Julio de 1509 en Noyon, cerca de Amiens, Francia. Estudió en Paris en donde conoció el Humanismo y a los Reformadores Wyclif, Huss y Lutero. Se recibió de Maestro en Artes y luego siguió estudios de jurisprudencia, llegando a recibirse de abogado en 1530, profesión que nunca practicó. En 1534 abandonó la Iglesia Romana para seguir el camino de los protestantes, como el rey Francisco había decidido terminar con la tolerancia religiosa, se vio obligado a exiliarse en la ciudad de Basilea.
La obra incompleta que Zwinglio había dejado, fue terminada por Calvino. Él no fue conocido por sus ideas innovadoras sino por haber fortificado y organizado la Iglesia Evangélica bajo el punto de vista de la doctrina y la constitución. Fue muy influyente en Ginebra no sólo en la vida religiosa y eclesiástica, sino también en la civil. Obligó al gobierno a actuar contra toda clase de falta moral, el juego y el lujo. Su objetivo fue hacer de Ginebra la ciudad de Dios, creo un reglamento eclesiástico y un código civil, y modificó la administración y constitución de la ciudad.
Su obra principal es la Institución Cristiana, la cual fue modificando a lo largo de su vida. Calvino se inspiró en Melanchthon, Bucero y Zwinglio, y sobre esta base creó una obra totalmente nueva. Es fundador de la rama del Protestantismo que más se distingue de la Iglesia Católico Romana.
Calvino falleció el 27 de Mayo de 1564, a los 55 años.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 11:1-13

"Y sucedió que, estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: ‘Señor, enséñanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos.’ El les dijo: "Cuando oren, digan:
Padre, santificado sea tu Nombre,
venga tu Reino,
danos cada día nuestro pan cotidiano,
y perdónanos nuestros pecados
porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe,
y no nos dejes caer en tentación.’
Les dijo también: ‘Si uno de ustedes tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: ‘Amigo, préstame tres panes, porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle’, y aquél, desde dentro, le responde: ‘No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos’, les aseguro, que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su impertinencia, y le dará cuanto necesite.’
Yo les digo: "Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué padre hay entre ustedes que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra; o, si pide un huevo, le da un escorpión? Si, pues, ustedes, siendo malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre del cielo dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan!’” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Es curioso porque es común decir “y… no queda más que orar” cuando una situación parece irreversible, o se cree que lo que se espera es imposible. Esto puede ser ante una enfermedad grave, una operación complicada, una situación económica o laboral compleja…
Es como que la oración es un recurso que utilizamos como última instancia, y no como una forma de comunicarnos con Dios.
Cuando Jesús les enseño el Padrenuestro a sus discípulos, fue porque ellos siempre lo veían orar, diariamente, en soledad, pero también porque otros grupos con líderes espirituales tenían su oración particular.
Si miramos las partes del Padrenuestro nos damos cuenta que es para repetirlo diariamente porque habla del “pan cotidiano”, del perdón, de “caer en tentación”. Son los temas del día a día, nuestras necesidades, peligros y temores. Al mismo tiempo nos plantea una relación con Dios que debemos cultivar.
Para reforzar esta idea Jesús da el ejemplo de la relación padre/hijo, lo que pide el hijo y lo que le da el padre, como algo natural producto del amor entre ambos.
Lo interesante es esto de las necesidades cotidianas, que tantas veces nos parecen obvias, naturales, como algo que no hace falta pedirle a Dios o agradecerle…
La oración nos mejora el día a día.
No es lo mismo comenzar nuestro día de trabajo pidiéndole a Dios que nos acompañe en cada momento, o en la noche agradecerle por un día de trabajo y un descanso reparador. Orar antes de comer me permite tomar conciencia de que Dios me da todo lo que necesito y agradecer por ello, a la vez acordarme de aquellas personas que no tienen una vida tan bendecida como la mía.
Así como debo cultivar la relación con mi familia y mis amistades para exista dicha relación. Así como debo dar de mi tiempo y dedicación a mi familia y amigos, si quiero generar el vínculo. De la misma manera es importante que cada día hable con Dios, le agradezca y le pida, le hable de mis preocupaciones y mis alegrías. Así, cuando llegue la hora de los “imposibles” no los sienta de esa manera y nunca más diga “y… no queda más que orar”. Amén.

Querido Jesús, una vez vos les enseñaste a tus discípulos la importancia de la oración. Ayudame a hablar con vos cada día, cuando siento que te necesito y cuando solamente quiero charlar con vos sobre mi vida, como con un amigo, una amiga. Cuanto te agradezco por esta oportunidad que me das. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 15 de julio de 2016

17 de Julio

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 15 (1-5)

“Mi Señor, ¿quién vivirá en tu tienda?,
¿quién habitará en tu santo monte?

El que anda sin tacha,
y obra la justicia;
que dice la verdad de corazón,
y no calumnia con su lengua;

que no daña a su hermano,
ni hace ofensa a su prójimo;
con menosprecio mira al maldito,
mas honra a los que temen a mi Señor;

que jura en su perjuicio y no retracta,
no presta a usura su dinero,
ni acepta soborno en daño de inocente.
Quien obra así jamás titubeará.” Amén.

Curiosidades

¿Quién fue Ulrico Zwinglio?
Nació en Enero de 1484 en una pequeña aldea suiza. Estudió en Basilea y Viena, se recibió de Maestro en Artes y fue a trabajar como sacerdote en la aldea de Glarus. Continuó sus estudios humanistas y llegó a dominar el griego. Después de 10 años llegó a ser cura en Zurcí, en donde adquirió mucha importancia. Zwinglio tenía ideas reformadoras como Lutero, pero él pretendió lograr una reestructuración radical de la iglesia cristiana. El motivo que llevó a una intervención pública fue la misma que la de Lutero: el comercio desvergonzado de indulgencias del Papa León X. después atacó los preceptos del ayuno, el celibato de los sacerdotes, la misa, la adoración de íconos, las peregrinaciones y la confesión obligatoria. Dio gran importancia a la propagación de la Biblia, sobre todo al NT.
La Reforma de Zwinglio fue independiente de la de Lutero por eso tenía algunas diferencias. El reformador suizo consideraba que las relaciones entre la iglesia y el estado debían ser mucho más íntimas que lo que Lutero consideraba. Por esta razón no titubeó en entregar al Consejo de la ciudad de Zurcí el gobierno de la iglesia, la disciplina y la administración y los bienes de la misma. También difirieron en su concepto de la Santa Cena: Zwinglio consideraba primordial la actitud del comulgante, que debía de ser de agradecimiento a Jesús por su muerte y de amor hacia los hermanos. Mientras que para Lutero lo más importante es lo que Cristo hace, quien está presente en el acto: la presencia real.
Los dos reformadores tuvieron un encuentro en Marburgo para lograr un acuerdo, pero no lo lograron, lo que produjo la primera división dentro del movimiento de la Reforma.
Zwinglio perdió la vida en una batalla librada entre suizos protestantes y católicos en 1531.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 10:38-42

"Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra, mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: ‘Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude.’ Le respondió el Señor: ‘Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada’." Amén.
Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Vivimos en un tiempo en donde parecería que no hay tiempo para nada. Todos y todas vamos corriendo por la vida… y nos perdemos de vivir…
Muchas veces veo a papás y mamás, que por querer dar lo mejor a sus hijos, paradójicamente no tienen tiempo para ellos. Los pequeños miran a sus padres entristecidos, porque aún estando con ellos, están más ocupados  con sus celulares que en ver los logros de sus hijos e hijas.
‘Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola…’
¿Cuántas veces vos, que sos papá o mamá, Te has preocupado por la espiritualidad o el sostén espiritual de tu pequeño?
Es verdad que es importante la formación, las herramientas que le des para que pueda sostenerse económicamente en la vida: idioma, computación, deporte, un buen colegio.
También es importante, si hiciera falta, que tenga sesiones con un psicólogo que le ayude a resolver algunas cosas o un profesional que le ayude a descubrir su vocación.
También es verdad que el arte, como la expresión plástica, corporal o musical ayuda a la persona a “sacar afuera” aquellas cosas no resueltas: frustraciones, dolores…
Pero hay algo, que al menos yo veo, que la gente busca constantemente, y cada vez más conforme el materialismo de agudiza: la paz interior. Una paz que sólo viene de Dios.
La fe en Dios se cultiva a través del ejercicio de la espiritualidad, y es muy importante porque nos ubica frente a la vida y nos sostiene en las crisis y dificultades. La fe en Dios no nos libera de preocupaciones y problemas, pero nos da una mente clara para resolverlos, si es posible, o para resistir, si hay que atravesarlos.
No es casualidad que crezcan alarmantemente los índices de adicción al alcohol, las drogas, y otras sustancias. Es la falta de paz interior, la falta de ejercicio espiritual, el poco interés por parte de los padres de cultivar esto entre sus hijos e hijas.
Es verdad también que no se puede dar lo que no se tiene, por eso hoy más que nunca nos resuenan las palabras de Jesús a Marta: ‘Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas; y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola…’ la fe en nuestro Señor Jesucristo… escuchémoslo mientras todavía hay tiempo. Amén.

Querido Jesús, ¡cuántas veces estás sentado en casa viéndome correr de un lado al otro en vez de escucharte y encontrar ahí la paz y la capacidad para discernir entre lo fugaz y lo importante! Ayudame a darte el tiempo que yo necesito para que me transmitas tu paz. Te lo pido en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

viernes, 8 de julio de 2016

10 de Julio

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 69 (6-16.25-36)

“…Tú, oh Dios, mi torpeza conoces,
no se te ocultan mis ofensas.

¡No se avergüencen por mí los que en ti esperan,
oh mi Señor el Justo!
¡No sufran confusión por mí los que te buscan,
oh Dios de Israel!

Pues por ti sufro el insulto,
y la vergüenza cubre mi semblante;
para mis hermanos soy un extranjero,
un desconocido para los hijos de mi madre;
pues me devora el celo de tu casa,
y caen sobre mí los insultos de los que te insultan.

Si mortifico mi alma con ayuno,
se me hace un pretexto de insulto;
si tomo un sayal por vestido,
para ellos me convierto en burla,
cuento de los que están sentados a la puerta,
y copla de los que beben licor fuerte.

Mas mi oración hacia ti, mi Señor,
en el tiempo propicio:
por tu gran amor, oh Dios, respóndeme,
por la verdad de tu salvación.
¡Sácame del barro, no me hunda,
escape yo a los que me odian,
a las honduras de las aguas!
¡El flujo de las aguas no me inunde
no me trague el abismo,
ni el pozo cierre sobre mí su boca!

¡Respóndeme, mi Señor, pues tu amor es bondad;
en tu inmensa ternura vuelve a mí tus ojos;
no retires tu rostro de tu siervo,
que en angustias estoy, pronto, respóndeme;
acércate a mi alma, rescátala,
por causa de mis enemigos, líbrame!...

…Derrama tu enojo sobre ellos,
los alcance el ardor de tu furia;
su recinto quede hecho un desierto,
en sus tiendas no haya quien habite:
porque acosan al que tú has herido,
y aumentan la herida de tu víctima.

Culpa añade a su culpa,
no tengan más acceso a tu justicia;
del libro de la vida sean borrados,
no sean inscritos con los justos.
Y yo desdichado, dolorido,
¡tu salvación, oh Dios, me restablezca!
El nombre de Dios celebraré en un cántico,
lo ensalzaré con la acción de gracias;
y más que un toro agradará a mi Señor,
más que un novillo con cuernos y pezuñas.

Lo han visto los humildes y se alegran;
¡viva vuestro corazón, los que buscan a Dios!
Porque mi Señor escucha a los pobres,
no desprecia a sus cautivos.
¡Alábenlo los cielos y la tierra,
el mar y cuanto se mueve en él!

Pues salvará Dios a Sión,
reconstruirá las ciudades de Judá:
habitarán allí y las poseerán;
la heredará la estirpe de sus siervos,
los que aman su nombre en ella residirán.” Amén.

Curiosidades

¿Quién fue Martín Lutero?
Nació en Eisleben, Alemania, el 10 de Noviembre de 1483, hijo de burgueses de una posición bastante acomodada, por lo que tuvo la posibilidad de estudiar en la Universidad de Erfurt con el fin de obtener el título de abogado. En una oportunidad viajaba de Erfurt  la casa de sus padres en Mansfeld, lo sorprendió una tormenta en la que sintió el peligro de muerte. En esa situación extrema le prometió a Santa Ana que si salía vivo de la tormenta, tomaría los hábitos. Y así lo hizo, en Julio de 1505 ingresó al convento de monjes agustinos en Erfurt.
En su vida monástica se destacó por su aplicación y la gran cantidad de ejercicios religiosos para ganarse la misericordia de Dios: ayunos, vigilias, castigos corporales y rezos, hasta el agotamiento.
En 1508 fue llamado como profesor de ciencias bíblicas, a la Universidad de Wittenberg. En 1510 viajó al Vaticano, en Roma, de donde volvió absolutamente decepcionado al ver que allí sólo reinaba la vana piedad y la vida impía, tanto en el clero como en los creyentes. Al regresar, volvió a su cátedra, dedicándose especialmente a las epístolas de Pablo y los escritos de san Agustín.
A pesar de su vida severa y piadosa no lograba encontrar paz para su alma. Le afligía el hecho de no comprender de qué manera el cristiano lograba el perdón de Dios y así la salvación.
Mientras preparaba una conferencia sobre la epístola a los Romanos descubrió un pasaje que le cambiaría la vida por completo: “Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley”, Ro.3:28.
En esos tiempos, el Papa León propagaba la venta de indulgencias para la construcción de la Basílica de san Pedro en Roma. Esto enojó a Lutero que elaboró 95 tesis que condenaban la venta de indulgencias, sosteniendo que la salvación es por la fe, y las colocó en la puerta de la catedral de Wittenberg el 31 de Octubre de 1517, vísperas del Día de Todos los Santos. Estas tesis se propagaron rápidamente y fueron objeto de muchos debates.
En 1520 el Papa amenazó con excomulgarlo a través de una bula, la que Lutero quemó en la plaza pública. Fue citado a retractarse, y no hizo, sino que reafirmó sus ideas. Así fue declarado hereje, un “fuera de la ley”, que cualquiera podía matar. Entonces su amigo Federico de Hesse lo mandó a secuestrar cuando viajaba de vuelta a Wittenberg, para de esa manera darle protección en su castillo de Wartburg, viviendo allí como el caballero Jorge.
Durante su estadía en el castillo de Wartburg aprovechó bien el tiempo: entre otras cosas, tradujo el N.T. del griego al alemán corriente.
En 1525 se casó con Catarina von Bora, una de las monjas fugitivas, tuvieron 5 hijos, de los que sólo sobrevivieron dos.
En 1529 publica los catecismos Mayor y Menor. Ese mismo año, en la Dieta de Espira, Lutero y sus partidarios son excomulgados, lo que provocó una protesta de los evangélicos, a partir de entonces se los llamó protestantes.
En 1530 el emperador Carlos V convocó a la Dieta de Augsburgo, cuya finalidad era superar las diferencias religiosas entre Roma y los reformados, para ese fin se elaboró la Confesión de Augsburgo. Más tarde los condes, príncipes y ciudades formaron la Liga de Esmalcalda para proteger la causa de la Reforma.
Lutero falleció el 18 de Febrero de 1546 en Eisleben, su ciudad natal. Trabajó hasta el final, predicando y publicando sus escritos.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 10:25-37

"Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: ‘Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?’ Él le dijo: ‘¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?’ Respondió: ‘Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.’ Le dijo entonces: ‘Bien has respondido. Haz eso y vivirás.’
Pero él, queriendo justificarse, dijo a Jesús: ‘Y ¿quién es mi prójimo?
Jesús respondió: ‘Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de bandidos, que, después de robarle y golpearlo, se fueron dejándolo medio muerto. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verlo, dio un rodeo. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio lo vio y dio un rodeo. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verlo tuvo compasión; y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándolo sobre su propia cabalgadura, lo llevó a una posada y cuidó de él. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: ‘Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva.’ ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?’
Él dijo: ‘El que practicó la misericordia con él.’ Le dijo Jesús: ‘Vete y haz tú lo mismo’." Amén.
Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

No es lo mismo la lástima que la misericordia.
La lástima es un sentimiento de pena, pero que no nos involucra. Produce una limosna como una forma de sentir que se hace algo, pero no se está dispuesto a más. En el fondo, está la idea de que lo que se ve es una realidad que no se puede cambiar o que quien la sufre se la merece.
La misericordia está directamente relacionada al amor, por eso moviliza a quien la siente. La persona ve una realidad y se conmueve con quien la padece, e intenta cambiarla, hacer algo por el otro, la otra.
Cuando me veo en los ojos de la persona que sufre una situación pasajera o permanente, y logro hacer la empatía y pensar que puedo ser yo la que está sufriendo, es cuando la misericordia se hace presente. Dios es misericordioso, por eso cuando practicamos la misericordia, somos imagen y semejanza de Dios.
Tal como lo presenta el ejemplo de Jesús, no quedamos atados a la persona con quien practicamos la misericordia, ni ella queda atada a nosotros. Es una relación del momento de necesidad, por eso, cuando creamos obras como hogares de día para niños o jóvenes en situación de riesgo u otro tipo de espacios de ayuda, estos deben capacitar para la libertad. De nada sirve que se genere una dependencia eterna o un sentimiento de deuda.
La forma en que se devuelve un acto de misericordia es hacer lo mismo con otra persona, esto es ayudar a quien lo necesite.
De esta manera se va formando una gran cadena de amor, de servicio, de solidaridad, que es en definitiva lo que Dios espera de nosotros como humanidad y lo que Jesús nos vino a enseñar a través de su vida y su muerte.
La misericordia es la fuerza que nos permite cambiar el mundo desde las pequeñas actitudes cotidianas. Todos y todas podemos ser parte de esta tarea. Amén.

Querido Jesús, ¡cuántas veces he pasado al lado de quien necesita una mano! A veces porque estaba apurada, a veces porque tuve miedo, a veces, simplemente, porque no tenía ganas en ese momento. Ayudame a ser misericordiosa, a pensar que yo puedo ser esa persona que pide una ayuda y que quienes pasan le dan vuelta la cara. Te lo pido en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.