martes, 2 de febrero de 2010

7 de Febrero

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 138

“Te doy gracias, mi Señor, de todo corazón,
pues tú has escuchado las palabras de mi boca.
En presencia de los ángeles salmodio para ti,
hacia tu santo Templo me prosterno.

Doy gracias a tu nombre por tu amor y tu verdad,
pues tu promesa ha superado tu renombre.
El día en que grité, tú me escuchaste,
aumentaste la fuerza en mi alma.
Te dan gracias, mi Señor, todos los reyes de la tierra,
porque oyen las promesas de tu boca;
y cantan los caminos de mi Señor:
‘¡Qué grande la gloria de mi Señor!
¡Excelso es mi Señor, y ve al humilde,
al soberbio le conoce desde lejos!’
Si ando en medio de angustias, tú me das la vida,
frente a la cólera de mis enemigos, extiendes tú la mano
y tu diestra me salva:
mi Señor lo acabará todo por mí.
¡Oh mi Señor, es eterno tu amor,
no dejes la obra de tus manos!” Amén.

Curiosidades

¿Cómo era la venta y la preparación del pescado en los tiempos de Jesús?

En Jerusalén existía una puerta de Pescado (probablemente en el lado N de la ciudad) por la que pasaban los mercaderes para introducir los pescados que vendían a la población. Por Nehemías 13:16 sabemos que después del exilio vivían en la ciudad vendedores de pescado tirios. En los tiempos bíblicos, los métodos más comunes de preparar el pescado para comer eran asarlo, salarlo y dejarlo secar.
El pescado que vendían los tirios en Jerusalén probablemente era salado, como también los pequeños pescados que se usaron en la alimentación de los 5.000 y los 4.000.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 5:1-11

“Estaba él a la orilla del lago Genesaret y la gente se agolpaba sobre él para oír la Palabra de Dios, cuando vio dos barcas que estaban a la orilla del lago. Los pescadores habían bajado de ellas, y lavaban las redes. Subiendo a una de las barcas, que era de Simón, le rogó que se alejara un poco de tierra; y, sentándose, enseñaba desde la barca a la muchedumbre.Cuando acabó de hablar, dijo a Simón: ‘Boga mar adentro, y echen sus redes para pescar’. Simón le respondió: ‘Maestro, hemos estado bregando toda la noche y no hemos pescado nada; pero, en tu palabra, echaré las redes’. Y, haciéndolo así, pescaron gran cantidad de peces, de modo que las redes amenazaban romperse. Hicieron señas a los compañeros de la otra barca para que vinieran en su ayuda. Vinieron, pues, y llenaron tanto las dos barcas que casi se hundían.
Al verlo Simón Pedro, cayó a las rodillas de Jesús, diciendo: ‘Aléjate de mí, Señor, que soy un hombre pecador’. Pues el asombro se había apoderado de él y de cuantos con él estaban, a causa de los peces que habían pescado. Y lo mismo de Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Jesús dijo a Simón: ‘No temas. Desde ahora serás pescador de hombres’. Llevaron a tierra las barcas y, dejándolo todo, le siguieron.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

¿Ha llegado Jesús a tu vida?
¿Te sentís demasiado “pecador” para que esto ocurra?
¿Te sentís indigno de que entre en tu vida?
Pensá en el criterio que Jesús tuvo para elegir a sus discípulos: eran hombres simples, sin preparación, personas como vos y como yo, que trabajaban, sufrían, luchaban, se decepcionaban, pero cuando Jesús les propuso intentar una vez, más, en su nombre lo hicieron, en el nombre de Jesús, intentaron suerte una vez más, y la pesca fue como jamás en la vida habían visto.
Lo que hizo de aquellos pescadores, discípulos de Jesús, fue su confianza, el creer que tal vez, si él lo pedía, a pesar de una larga noche sin suerte, en un momento totalmente inusual, se embarcaron. Y el resultado fue increíble.
Jesús hace posible lo que el esfuerzo de muchas horas de trabajo y develo no lograron, y eso cambia el corazón de los discípulos, hasta el punto de dejar todo y seguirlo.
¿No te pasa que tu vida te está resultando pesada? ¿no te pasa que muchas veces sentís que estás tirando y empujando del carro y no lográs avanzar? ¿Qué todo tu esfuerzo no lleva a nada y sólo vivís frustración tras frustración?
¿Nunca se te ocurrió pedirle una mano a Jesús? ¿no se te ha ocurrido hacer las cosas, lo que sea, en su nombre, dejando que obre en tus asuntos cotidianos?
Fijate que no hace falta que seas “especial”. No hace falta que seas una persona muy “religiosa” o muy allegada a la iglesia. Lo que Jesús necesita es que le des una oportunidad para manifestarse en tu vida. Y hoy es el momento, hoy es el día en que, si vos querés, te cambie la vida y te ayude a cargar con todo aquello que te pesa, que te agobia.
Un pescador que vuelve a la costa con la barca vacía, después de haber lidiado con el mar, el viento, la marea… un pescador que llega agotado a la costa, agotado y decepcionado por volver con las redes vacías, sólo puede aceptar la propuesta de ir mar adentro nuevamente porque confía en que quien se lo está ordenando, sabe lo que dice.
Y Jesús sabe lo que te dice: “¡Dale, animate, hacé un esfuerzo más, yo te voy a recompensar y mucho!” Jesús está esperando que le permitas entrar en tu vida, y te invita a hacer todo en su nombre, porque ahí va a estar a tu lado, bendiciéndote. Amén.

Querido Jesús, hoy te pido que me ayudes a aferrarme a vos, en esos momentos en que parece que todo se viene abajo, que siento que nada vale la pena; en esos ratos que me dan ganas de tirar todo…
¡Dame fuerzas, confianza, contagiame de optimismo, de valentía, de ánimo! para creer que si lo intento nuevamente, con tu ayuda es posible lograr lo que me proponga; hacé que recuerde a los discípulos echando las redes nuevamente y de esta manera pueda yo hacer lo mismo.
Te lo pido en tu nombre y en el del Padre y el Espíritu Santo que reinan junto a vos por siempre. Amén.

31 de Enero

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 71

“A ti, mi Señor, me acojo,
¡no sea confundido jamás!
¡Por tu justicia sálvame, libérame!
tiende hacia mí tu oído y sálvame!
¡Sé para mí una roca de refugio,
alcázar fuerte que me salve,
pues mi roca eres tú y mi fortaleza.
¡Dios mío, líbrame de la mano del impío,
de las garras del perverso y del violento!
Pues tú eres mi esperanza, Señor,
mi Señor, mi confianza desde mi juventud.
En ti tengo mi apoyo desde el seno,
tú mi porción desde las entrañas de mi madre;
¡en ti sin cesar mi alabanza!

Soy el asombro de muchos,
mas tú eres mi seguro refugio.
Mi boca está repleta de tu loa,
de tu gloria todo el día.

A la hora de mi vejez no me rechaces,
no me abandones cuando decae mi vigor.
Porque de mí mis enemigos hablan,
los que espían mi alma se conciertan:
‘¡Dios le ha desamparado, perseguidle,
apresadle, pues no hay quien le libere!’
¡Oh Dios, no te estés lejos de mí,
Dios mío, ven pronto en mi socorro!
¡Confusión y vergüenza sobre aquellos
que acusan a mi alma;
cúbranse de ignominia y de vergüenza
los que buscan mi mal!

Y yo, esperando sin cesar,
más y más te alabaré;
publicará mi boca tu justicia,
todo el día tu salvación.
Y vendré a las proezas de mi Señor,
recordaré tu justicia, tuya sólo.
¡Oh Dios, desde mi juventud me has instruido,
y yo he anunciado hasta hoy tus maravillas!
Y ahora que llega la vejez y las canas,
¡oh Dios, no me abandones!,
para que anuncie yo tu brazo a todas las edades venideras,
¡tu poderío y tu justicia, oh Dios, hasta los cielos!

Tú que has hecho grandes cosas,
¡oh Dios!, ¿quién como tú?
Tú que me has hecho ver tantos desastres y desgracias,
has de volver a recobrarme.
Vendrás a sacarme de los abismos de la tierra,
sustentarás mi ancianidad, volverás a consolarme,

Y yo te daré gracias con las cuerdas del arpa,
por tu verdad, Dios mío;
para ti salmodiaré a la cítara,
oh Santo de Israel.

Exultarán mis labios cuando salmodie para ti,
y mi alma, que tú has rescatado.
También mi lengua todo el día
musitará tu justicia:
porque han sido avergonzados, porque han enrojecido,
los que buscaban mi desgracia.” Amén.
Curiosidades

¿Quién era la viuda de Sarepta?

La viuda de Sarepta era una mujer que tenía un hijo, y que aparte de su condición de viuda, era muy pobre. Dios había enviado al profeta Elías a Sarepta, para encontrarse con esta mujer. A pesar de que no tenía más que un poco de harina y un poco de aceite para amasarse el último pan, ante el pedido de Elías, amasó el pan, pero para dárselo a él. A partir de ese momento tanto la tinaja del pan como la orza de aceite nunca se vaciaron.
Después de esto, el hijo de la viuda cayó enfermo, y al poco tiempo murió, porque la enfermedad era muy fuerte. Entonces ella se enojó con Elías y con su Dios. Elías tomó al niño y subió a la habitación de arriba donde él vivía, y lo acostó en su cama; después clamó Dios pidiendo ayuda, se tendió tres veces sobre el niño, e invocó a Dios que lo volviera a la vida, y así fue. Elías tomó al niño, lo bajó de la habitación y se lo dio a su madre. Entonces la mujer reconoció que Elías era un hombre de Dios y que de su boca salían palabras también palabras de Dios.
Si querés leer esta historia en la Biblia, la podés encontrar en 1 Reyes 17:7-24.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 4:16-30

“Vino a Nazará, donde se había criado y, según su costumbre, entró en la sinagoga el día de sábado, y se levantó para hacer la lectura. Le entregaron el volumen del profeta Isaías y desenrollando el volumen, halló el pasaje donde estaba escrito:
‘El Espíritu del Señor sobre mí, porque me ha ungido para anunciar a los pobres la Buena Nueva, me ha enviado a proclamar la liberación a los cautivos y la vista a los ciegos, para dar la libertad a los oprimidos y proclamar un año de gracia del Señor’.
Enrollando el volumen lo devolvió al ministro, y se sentó. En la sinagoga todos los ojos estaban fijos en él. Comenzó, pues, a decirles: ‘Esta Escritura, que acaban de oír, se ha cumplido hoy’. Y todos daban testimonio de él y estaban admirados de las palabras llenas de gracia que salían de su boca.
Y decían: ‘¿No es éste el hijo de José?’
Él les dijo: ‘Seguramente me van a decir el refrán: Médico, cúrate a ti mismo. Todo lo que hemos oído que ha sucedido en Cafarnaúm, hazlo también aquí en tu patria’. Y añadió: ‘En verdad les digo que ningún profeta es bien recibido en su patria’.
‘Les digo de verdad: Muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando se cerró el cielo por tres años y seis meses, y hubo gran hambre en todo el país; y a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta de Sidón. Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, y ninguno de ellos fue purificado sino Naamán, el sirio’.Oyendo estas cosas, todos los de la sinagoga se llenaron de ira;y, levantándose, le arrojaron fuera de la ciudad, y le llevaron a una altura escarpada del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad, para despeñarle. Pero él, pasando por medio de ellos, se marchó.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Sólo puede ser ayudada aquella persona que busca y quiere ayuda. Sólo escucha el que quiera escuchar, lo mismo que sólo el que quiere ver la realidad, la ve.
Es muy difícil llegar a alguien que está encerrado en sus ideas y teoría. Por más que le hables, le expliques o le argumentes, no te va a escuchar, no va a reaccionar. Sólo cuando le haga el “click”.
Muchas veces una persona está mal, y los integrantes de la familia le hablan y buscan que los escuchen de diferentes maneras, pero no logran nada; y después, viene una persona de afuera diciendo lo mismo, y ahí ella la escucha, y todo se resuelve como mágicamente. Es muy común esto que te digo, y seguro que conocés algún caso. Tal vez sea el tuyo.
Parecería que es más fácil escuchar a un extraño o contarle algo, que admitir algunas cosas a personas que nos conocen desde siempre o peor todavía, a personas a las que vimos crecer, como es el caso de los hijos.
Es muy difícil tener autoridad entre las personas que nos conocen desde siempre, y esto tiene que ver con el orgullo, la ignorancia, el miedo. ¿Por qué prefiero ir a un médico que vino a afuera y no a quien se crió en el pueblo, se fue a estudiar y vuelve para ejercer su profesión en el lugar donde nació? ¿No es también un profesional serio o tengo miedo que mezcle las cosas? ¿No seré yo quien está mezclando las cosas?
Yo creo que depende de uno, depende de vos, por ejemplo, que tengas una cabeza abierta como para no dejarte llevar por los preconceptos o por los sentimientos. El orgullo, la ignorancia, el miedo suelen ser nuestros enemigos, y los que nos vuelven ciegos. El dar la oportunidad a cada persona a demostrar quién es y qué es lo que vale, es muy importante. No juzgar a una persona por sus padres, por lo que hizo en su adolescencia… darle una oportunidad, ésa que me va a hacer bien a mí, no sólo al otro.
La sabiduría de Jesús era reconocida en todos lados, pero en su lugar, en Nazaret, en donde se había criado, no podían despegar su persona de su origen. Dicen: ‘¿No es este el hijo de José?’, ¡y qué importa, si sus palabras te conmovieron, te llegaron al corazón!
¡Cuántas veces nos pasa esto! ¡Cuántas veces te pasa a vos! Te escuchás a vos mismo diciendo este tipo de cosas. Pero cuántas otras, por esta misma razón vos no has sido escuchado, no te han tenido en cuenta.
Por eso, te propongo desde hoy: ‘No más la frase: nadie es profeta en su tierra’, sino ‘Vamos a escucharlo, vamos a darle la oportunidad que nos muestre quién es y qué puede hacer, qué es lo que puede aportar para mejorar nuestro entorno’. Amén.

Querido Jesús: ¡Qué complicados que somos! Somos demasiado desconfiados: que si no lo conozco, que lo conozco demasiado… ¡Cuándo voy a dejar de lado mis preconceptos, esa costumbre mía de desconfiar y de dejarme llevar por los comentarios de los demás! A veces es mi orgullo, a veces la envidia, a veces ¡ni yo sé por qué tengo estas actitudes, por qué desconfío! Ayudame a darle oportunidades a la gente, a esa gente que conozco pero no tan bien. Que sé donde vive, sé de su familia, pero eso no debería ser una razón para relativizar sus conocimientos o la ayuda que pudiera darme. Ayudame, Señor, a conocer los corazones de las personas que me rodean y a tener buenos pensamientos acerca de ellas. Sé que vos me vas a ayudar y a alertar si algo no está bien, y que puedo dejar en tus manos la justicia. Sólo te pido sabiduría y mente abierta, lo demás te lo dejo a vos, mi guía y protector. Te lo pido en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

domingo, 27 de diciembre de 2009

24 de Enero

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 19

“Los cielos cuentan la gloria de Dios,
la obra de sus manos anuncia el firmamento;
el día al día comunica tu mensaje,
y la noche a la noche transite la noticia.

No es un mensaje, no hay palabras,
ni su voz se puede oír;
mas por toda la tierra se adivinan los rasgos,
y sus giros hasta el confín del mundo.

En el mar levantó para el sol una tienda,
y él, como un esposo que sale de un tálamo,
se recrea, cual atleta, corriendo su carrera.

A un extremo del cielo es su salida,
y su órbita llega al otro extremo,
sin que haya nada que a su ardor escape.

La ley de mi Señor es perfecta,
consolación del alma,
el dictamen de mi Señor, veraz,
sabiduría del sencillo.

Los preceptos de mi Señor son rectos,
gozo del corazón;
claro mandamiento de mi Señor,
luz de los ojos..

El temor de mi Señor es puro,
por siempre estable;
verdad, los juicios de mi Señor,
justos todos ellos,

apetecibles más que el oro,
más que el oro más fino;
sus palabras más dulces que la miel,
más que el jugo de los panales.

Por eso tu servidor se empapa con ellos,
gran ganancia es guardarlos.
Pero ¿quién se da cuenta de los yerros?
De las faltas ocultas límpiame.

Guarda también a tu siervo del orgullo,
no tenga dominio sobre mí.
Entonces seré irreprochable,
de delito grave exento.

¡Sean gratas las palabras de mi boca,
y el susurro de mi corazón,
sin tregua ante ti, mi Señor,
roca mía, mi redentor.” Amén.

Curiosidades

¿Cómo eran los pozos de agua en los tiempos de Jesús?

Había varios tipos de pozos en los tiempos de Jesús:
+ podía ser una excavación practicada en la tierra para llegar a un manantial subterráneo natural. Probablemente de un pozo de estas características, Rebeca sacaba agua, como así también el pozo de Jacob en Siquem, de donde Jesús encontró a la mujer samaritana.
+ también existían la cisterna o foso, grande o pequeño, público o privado, para juntar agua de lluvia. El pozo de Belén probablemente es un ejemplo.
+ foso, seco o con arcilla fangosa, usado como calabozo, para el que se emplea la misma palabra hebrea.
En las regiones áridas del E. el agua puede convertirse en elemento tan apreciado como el oro. Los pozos eran, y siguen siendo, tema de violentas disputas, e incluso de contiendas. Se consideraban hereditarios, y ya eran explotados por monopolios humanos cuando todavía no se lo hacía con las tierras.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 4:14-21

“… pero el que beba del agua que yo le dé, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le dé se convertirá en él en fuente de agua que brota para vida eterna’.
Le dice la mujer: ‘Señor, dame de esa agua, para que no tenga más sed y no tenga que venir aquí a sacarla’. Él le dice: ‘Vete, llama a tu marido y vuelve acá’. Respondió la mujer: ‘No tengo marido’. Jesús le dice: ‘Bien has dicho que no tienes marido, porque has tenido cinco maridos y el que ahora tienes no es marido tuyo; en eso has dicho la verdad’. Le dice la mujer: ‘Señor, veo que eres un profeta. Nuestros padres adoraron en este monte y ustedes dicen que en Jerusalén es el lugar donde se debe adorar’. Jesús le dice:
‘Créeme, mujer, que llega la hora en que, ni en este monte, ni en Jerusalén adorarán al Padre’.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

¿Has tenido sed alguna vez? ¿has sentido tu garganta áspera y seca, necesitando desesperadamente de ser hidratada? ¿has sentido esa sed desesperante que sólo se calma con agua, abundante agua?
Tomar agua fresca después de sentir mucha sed esa una sensación indescriptible, es como renacer.
Tal vez para vos, que estás escuchando, el agua no es un tema, porque abrís la canilla y listo. ¡Hasta te podés dar el lujo de quejarte por el sabor o porque está muy caliente!
Pero, ¿sabías que hay mucha gente que no tiene un acceso tan fácil al agua? ¿sabías que hay pueblos que se pelean por el agua? ¿sabías que hay personas que tienen que caminar kilómetros para conseguir agua, que después tiene que cargar en grandes tinajas o en baldes para su consumo y la de su familia?
Pero ¿sabías que no tenés que salir de tu ciudad para ver esto? Sí, aquí mismo hay personas que esperan que pase el camión aguatero para proveerse de agua por algunos días, ya que sólo pasa determinados días de la semana.
No todos, como vos, se dan un baño de media hora en la ducha. No todos pueden aprovechar y hasta derrochar el agua, porque no la tienen. Por eso es una gran bendición pertenecer al grupo de personas que tenemos ese acceso desmedido. Sí, es una bendición aunque vos y yo lo tomemos como algo tan natural.
La falta de agua desespera, y desearíamos que nunca nos faltara. Por eso es que, cuando Jesús le habla a la mujer samaritana de un agua que al tomar de ella ya nunca más se tiene sed, le interesó y mucho. Todos los días tenía que salir al pozo para acarrear litros y litros de agua para el consumo de la casa. Liberarse de eso sería buenísimo. Pero Jesús no habla del agua que usamos diariamente, sino que se compara a sí mismo con el agua, ésta que si nos falta, nos morimos deshidratados. Jesús, con esta comparación nos quiere decir que él es más necesario aún que el agua que bebemos y que nos da vida, y la vida que él nos da supera la muerte física, nos permite vivir una vida más allá de la muerte, una vida para siempre, la vida eterna.
¿No te dan ganas de esa vida? ¿no te gustaría que la muerte no existiera y que todas las personas que conocés y que querés que ya no están acá, sino que ya han muerto, estén vivas, y vos te pudieras encontrarte con ellas? Si, sería maravilloso, y es posible a través de Jesús. Si confiás en él, si creés que a través de él podés vivir eternamente, entonces, esa vida es tuya. Él te invita, sólo tenés que aceptar de esa agua. Amén.

Querido Jesús, tengo sed de vos, te necesito y necesito que me hagas sentir toda la confianza que me permita aferrarme sólo a vos. Sé que me conocés y me aceptás tal cual soy, y por eso te agradezco y te alabo. Dame de tu agua y hacé de mí una proclamadora de tu evangelio para que esta agua calme la sed de tantos desesperados. Te lo pido en tu nombre y en el del Padre y el Espíritu Santo que reinan junto a vos por siempre. Amén.

17 de Enero

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 96

“¡Canten a mi Señor un canto nuevo,
canten a mi Señor, toda la tierra,canten a mi Señor, su nombre bendigan!

Anuncien su salvación día tras día,
cuenten su gloria a las naciones,
a todos los pueblos sus maravillas.

Que grande es mi Señor, y muy digno de alabanza,
más temible que todos los dioses.
Pues nada son todos los dioses de los pueblos.

Mas mi Señor los cielos hizo;
gloria y majestad están ante él,
poder y fulgor en su santuario.

Rindan a mi Señor, familias de los pueblos,
rindan a mi Señor gloria y poder,
rindan a mi Señor la gloria de su nombre.

Traigan ofrendas y en sus atrios entren,
póstrense ante mi Señor en esplendor sagrado,
¡tiemble ante su faz la tierra entera!
Decid entre las gentes: ‘¡mi Señor es rey!’
El orbe está seguro, no vacila;
él gobierna a los pueblos rectamente.
¡Alégrense los cielos, regocíjese la tierra,
retumbe el mar y cuanto encierra;
exulte el campo y cuanto en él existe,
griten de júbilo todos los árboles del bosque,

ante la faz de mi Señor,
pues viene él, viene, sí, a juzgar la tierra!
El juzgará al orbe con justicia,
a los pueblos con su lealtad.” Amén.

Curiosidades

¿Por qué había tinajas de piedra vacías en el lugar de la boda?

Era una tradición judía que antes de su boda, la novia debía de hacerse un baño ritual no sólo como purificación, sino como una preparación para un evento santo y de significado especial. Las tinajas de piedra vacías habían sido utilizadas para el ritual de purificación antes de celebrarse la boda. Ritual que tiene por nombre Mikvé. Es una preparación pero al mismo tiempo, también el espacio en donde se realizan los baños de purificación que prescribe el judaísmo. Se trata de un contenedor de agua donde una persona pueda sumergirse completamente. La Mikve no puede estar llena con agua estancada, sino que tiene que ser agua corriente. Puede ser utilizada tanto por hombres como por mujeres, aunque hoy en día solo las mujeres conservan la obligación de utilizar la Mikve en forma ritual 7 días después de la culminación de cada ciclo menstrual.
Hoy día, la Mikve es una piscina que tiene como fuente una unión de aguas naturales, recolectadas de forma natural. Es usada principalmente por mujeres casadas que se sumergen en ella cada mes, luego del período menstrual para reiniciar su relación marital.
La Mikve es una institución Comunitaria Central para el estilo de vida judío, el matrimonio judío y para la supervivencia y continuidad del Judaismo. La asistente dará su entrada a la Mikve y controlará su inmersión, cerciorándose de que su cuerpo entero, incluído el cabello, se haya sumergido. Entonces recitará la bendición requerida.
La Mikve se encuentra disponible cada atardecer (en algunos lugares es necesario fijar una cita) luego de la puesta del sol y durante la primer porción de la noche. La Mikve puede ser utilizada los viernes por la noche y festividades.
Gachi Waihgortin en una entrevista en “La Palabra Israelita”, del 2 de Septiembre de 2005, explica que: “La pureza tiene su origen en la Torá. Siempre aparece el tema de la pureza y la impureza, sobre todo relacionado con el tema de la muerte. Así, cada persona que tocaba un cadáver debía purificarse para poder a entrar en contacto con el Santuario. Para estos casos, la Torá señala que quienes entran en contacto con la muerte deben lavar sus vestidos, es decir, realizará la tevilá.
Toda mujer casada, después de su período menstrual, debe ir a la mikve para reanudar su vida marital, que se interrumpe durante el período de menstruación y días aledaños. La tradición dice que la mujer que está en su período menstrual está en estado de impureza y por esta razón no puede tener vida marital. Por eso debe purificarse a través de la mikve. El asunto es que esto para una mujer moderna suena muy fuerte, porque la menstruación es una de las cosas que nos definen como mujeres. O sea que si lo que me define como mujer a la vez me impurifica suena misógino, suena raro.
El problema está en que entendemos mal lo que es la impureza. Pureza e impureza no es lo mismo que limpio y sucio. Impureza no tiene una connotación negativa. En la Torá la muerte emana impureza y esto se explica porque hay dos formas de vivir la vida: sabiéndonos mortales o sabiéndonos inmortales. Por un lado, podemos vivir sabiendo que somos mortales, estando conscientes que podemos morir en cualquier minuto. Si vivo consciente de esto voy a aprovechar cada instante, pero también voy a tener poco compromiso con el futuro. Por otro lado, si jugamos a la inmortalidad, nos proyectamos a futuro, pero a la vez podemos perder el presente. Entonces, la pureza se define como el equilibrio entre estas dos posiciones. Debo saber que hoy puede ser el último día de mi vida, pero también el primer día del resto de mi vida. Si logro equilibrar esto, puedo tener una vida de pureza.
Esto me lo dijo alguien alguna vez: la menstruación es el llanto del útero defraudado. O sea que es un nido que se destruye porque no hubo vida, pero que genera una nueva potencialidad de vida. Por lo tanto, es un punto de contacto entre muerte y vida. Esto me genera un estado de impureza que debemos purificar. Es lo mismo que sucede al dar a luz, cuando se produce el paso de un estado a otro, cuando algo termina y algo empieza. Lo mismo pasa cuando la persona se convierte, ya que muere una parte de su espiritualidad para dar a luz otra espiritualidad. Este punto de inflexión exige un rito de purificación. Lo mismo sucede con la tahará.”

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Juan 2:4-11

“Jesús le responde: ‘¿Qué tengo yo contigo, mujer? Todavía no ha llegado mi hora’. Dice su madre a los sirvientes: ‘Hagan lo que él les diga’.
Había allí seis tinajas de piedra, puestas para las purificaciones de los judíos, de dos o tres medidas cada una. Les dice Jesús: ‘Llenen las tinajas de agua’. Y las llenaron hasta arriba. ‘Sáquenlo ahora, les dice, y llévenlo al maestresala’. Ellos lo llevaron. Cuando el maestresala probó el agua convertida en vino, como ignoraba de dónde era (los sirvientes, los que habían sacado el agua, sí que lo sabían), llama el maestresala al novio y le dice: ‘Todos sirven primero el vino bueno y cuando ya están bebidos, el inferior. Pero tú has guardado el vino bueno hasta ahora’. Así, en Caná de Galilea, dio Jesús comienzo a sus señales. Y manifestó su gloria, y creyeron en él sus discípulos.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

¿Por qué, en el evangelio de Juan, Jesús comienza su vida pública haciendo un milagro en una fiesta, y tan luego en una boda, un casamiento? ¿No te parece al menos curioso?
Siempre me ha llamado la atención aquellos cristianos que están en contra de las fiestas, del baile, de disfrutar de la vida. Todo aquello que esté relacionado con el placer y la distención es pecado para ellos. Son como sombras que condenan todas las cosas que tienen que ver con el ser humano y no logran ver que Dios nos ha creado con esta capacidad de bailar, cantar, de crear diferentes cosas que nos causan placer y nos permite vivir momentos de felicidad y de comunión en familia o con amigos.
La alegría y el disfrutar de la vida también es voluntad de Dios. No existen músicas o canciones de iglesia, ni las radios cristianas son más ‘santas’, ni transmiten mensajes más profundos que las otras. Dios ha creado el mundo y toda nuestra humanidad para que vivamos insertos en ellos. Pecado es alejarnos de Dios, no amar, no jugarse por el otro. Pecado es no disfrutar tantas cosas hermosas que nos ofrece el mundo. Nuestro cuerpo moviéndose al son de la música, la poesía que nos habla de la belleza del mundo o de la realidad que vivimos, a veces dolorosa.
Jesús vino al mundo para reconciliarse con el mundo, que somos nosotros, y, como él bien dice, no para sacarnos del mundo, sino para que vivamos en él y seamos luz, buscando mejorarlo a través del amor que viene de Dios.
Quien es cristiano justamente se caracteriza por ser una persona feliz y con un criterio muy amplio, buscando siempre a Dios en cada acontecimiento. El cristiano busca comprender al otro y no condenarlo. Como cristianos creemos que no tenemos por qué juzgar, sino es Dios es el que juzga, a nosotros sólo nos compete que su palabra y el evangelio de Cristo llegue a cada vez más personas.
No es casual que Jesús haya mostrado su poder por primera vez en una fiesta, en una fiesta del amor, ya que una boda es la fiesta del amor por excelencia: celebra la unión de dos personas que se aman y que están dispuestas al desafío de encarar una vida juntos. Así también desea que vivamos nuestra fe: con amor y alegría. Amén.

Querido Jesús: ¡Qué bueno que me aceptás con toda mi humanidad! ¡qué bueno que también hayas disfrutado del baile, la música y las fiestas, mientras que caminabas entre nosotros, aquí en la tierra. Ayudame a estar siempre alegre, a ser agradecida, a disfrutar y no condenar a otros por sus ideas o costumbres. Ayudame a ampliar mi mente y llená mi corazón de amor y comprensión. Te lo pido a vos que reinás junto con el Padre y el Espíritu Santo por toda la eternidad. Amén.

10 de Enero

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 29

“¡Rindan a mi Señor, hijos de Dios,
rindan a mi Señor gloria y poder!
Rindan a mi Señor la gloria de su nombre,
póstrense ante mi Señor en esplendor sagrado.

Voz de mi Señor sobre las aguas;
el Dios de gloria truena,
¡es mi Señor, sobre las muchas aguas!
Voz de mi Señor con fuerza,
voz de mi Señor con majestad.

Voz de mi Señor que desgaja los cedros,
mi Señor desgaja los cedros del Líbano,
hace brincar como un novillo al Líbano,
y al Sarión como cría de búfalo.

Voz de mi Señor que afila llamaradas.
Voz de mi Señor, que sacude el desierto,
sacude mi Señor el desierto de Cadés.
Voz de mi Señor, que estremece las encinas,
y las selvas descuaja,
mientras todo su Templo dice: ¡Gloria!

Mi Señor se sentó para el diluvio,
mi Señor se sienta como rey eterno.
Mi Señor, da el poder a su pueblo,
mi Señor bendice a su pueblo con la paz.” Amén.

Curiosidades

¿Qué es un bieldo?

El bieldo es un instrumento compuesto de un palo largo, de otro de unos 30 cm de longitud, atravesado en uno de los extremos de aquel, y de cuatro o más fijos en el transversal, en forma de dientes. Esta herramienta útil en la labranza, hecho de madera, con el que se lanza la trilla contra el viento para, por su efecto, separar el grano de las granzas y la paja. Con el trillo se separaba el trigo de la paja, es decir, se trillaba. Claudio Boutelou, en su escrito de 1806, define este instrumento agrícola propio del área mediterránea como:
«…de tres a cuatro pies de ancho y unos seis de largo, variando frecuentemente estas dimensiones, y se compone de dos o tres tablones ensamblados unos con otros, de más de cuatro pulgadas de grueso, en los que se hallan embutidas por su parte inferior muchos pedernales muy duros y cortantes que arrastran sobre las mieses. En la parte anterior hay clavada una argolla para atar la cuerda que le arrastra, y a la que se enganchan comúnmente dos caballerías; y sentado un hombre en el trillo lo conduce dando vueltas sobre la parva extendida en la era. Si el hombre necesita más peso, pone encima piedras grandes»
El trillo era arrastrado, tradicionalmente, por dos mulas o por dos bueyes sobre la parva, es decir, sobre las mieses repartidas en la era. Al moverse en círculos sobre la cosecha extendida, las lascas, o las cuchillas, cortaban la paja y la espiga (que quedaba entre el trillo y el empedrado de cantos rodados del suelo de la era), separando la semilla sin dañarla. Posteriormente se amontonaba la parva trillada y se disponía para ser limpiada por medio de algún sistema de ventilado (aventado). Era ahí que el bieldo era utilizado.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 3:15-22

“Como el pueblo estaba a la espera, andaban todos pensando en sus corazones acerca de Juan, si no sería él el Cristo;respondió Juan a todos, diciendo: "Yo los bautizo con agua; pero viene el que es más fuerte que yo, y no soy digno de desatarle la correa de sus sandalias. El los bautizará en Espíritu Santo y fuego.En su mano tiene el bieldo para limpiar su era y recoger el trigo en su granero; pero la paja la quemará con fuego que no se apaga."Y, con otras muchas exhortaciones, anunciaba al pueblo la Buena Nueva.Pero Herodes, el tetrarca, reprendido por él a causa de Herodías, la mujer de su hermano, y a causa de todas las malas acciones que había hecho,añadió a todas ellas la de encerrar a Juan en la cárcel.Sucedió que cuando todo el pueblo estaba bautizándose, bautizado también Jesús y puesto en oración, se abrió el cielo,y bajó sobre él el Espíritu Santo en forma corporal, como una paloma; y vino una voz del cielo: ‘Tú eres mi hijo; yo hoy te he engendrado’.” Amén.

Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Palabras que molestan... Palabras que se quieren callar…
¿Cuándo molesta más lo que decimos o lo que nos dicen?
Cuando dicen la verdad, una verdad que no quiere ser escuchada porque habla de injusticia, habla de corrupción, habla de lo que sabemos que está mal y lo hacemos igual, o al menos hacemos la vista gorda.
Palabras de denuncia, ésas son palabras que molestan. Palabras que llevan a amenazas, a atentados, a la búsqueda de desprestigiar al denunciante.
Juan se animó a hablar las verdades de su gobernante y terminó preso, terminó en la cárcel, pero ¿esto hizo alguna diferencia? La verdad, las malas acciones, seguían siendo una verdad que no se callaba con Juan en la cárcel. Nada cambiaba con Juan en la cárcel.
El método siempre es el mismo: buscar callar al que denuncia la injusticia, no buscar cambiar las cosas. Pero ¿qué pasaría si son muchos los que denuncian? ¿qué pasaría si son muchos los que dicen y sacan a la luz la verdad? ¿pueden meter a todos en la cárcel? ¿pueden matarlos?
La única forma de cambiar las cosas es involucrándose, animándose a denunciar, a concientizar de que si somos muchos es más difícil callarnos. El miedo no sirve de nada, callar las cosas no cambia nada. Sólo nos hace cómplices de la mentira, de los abusos.
Claro, vos tenés miedo, y me decís: ‘Los poderosos son demasiado fuertes y yo no soy nadie, ¿a quién van a escuchar? ¿a quién van a creer? Y si me creen, ¿quién me hace el aguante? ¿alguien se anima a acompañarme en la lucha?’
Si sos cristiano, tenés a Jesús de tu lado, y tenés a otros cristianos, que como vos, creen que la única forma de dar testimonio es no seguir siendo cómplice de tantas injusticias que vivimos a diario.
Esto tiene que ver con vivir con autenticidad, ser auténtico, ser fiel a nuestros principios, que no es fácil, pero que nos permite estar en paz con nosotros mismos, mirar al otro a los ojos y dormir tranquilos durante cada noche, con la conciencia limpia.
No es fácil, pero es mejor. Muchos estamos cansados de tanta hipocresía y corrupción, por eso no es tan complicado que otras personas se sumen a la lucha. Es hora de que hablemos, que saquemos las verdades a la luz, que no sigamos siendo cómplices de tantas cosas que pasan. Es hora que vos y que nos animemos como lo hizo Juan, que convoquemos a más, para no quedar solos en este desafío. Sólo así las cosas van a cambiar. Amén.

Querido Dios Padre y Madre, hoy te pido entereza, te pido que me ayudes a ser auténtica, a ser fiel a mis principios, a animarme a hablar lo que hay que hablar y decir lo que hay que decir, pero con palabras de paz, con palabras de amor, que no busque el enfrentamiento sino la concientización, y que con argumentos firmes logre junto con aquellas personas que, como yo, están cansados de tanta corrupción y mediocridad. Te lo pido en el nombre de Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina junto a vos y al Espíritu Santo, ahora y siempre. Amén.

3 de Enero

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 147

“¡Aleluya!

Alaben a mi Dios, que es bueno salmodiar,
a nuestro Dios, que es dulce la alabanza.

Edifica mi Dios en Jerusalén,
congrega a los deportados de Israel;
él sana a los de roto corazón,
y venda sus heridas.

Él cuenta el número de estrellas,
y llama a cada una por su nombre;
grande es nuestro Señor, y de gran fuerza,
no tiene medida su saber.
Mi Dios sostiene a los humildes,
hasta la tierra abate a los impíos.

Canten a mi Dios en acción de gracias,
salmodien a la cítara para nuestro Dios:

El que cubre de nubes los cielos,
el que lluvia a la tierra prepara,
el que hace germinar en los montes la hierba,
y las plantas para sus usos el hombre,
el que dispensa al ganado su sustento,
a las crías del curvo cuando chillan.

No les agrada el brío del caballo,
ni se complace en los músculos del hombre.
Se complace mi Dios en los que le temen,
en los que esperan en su amor.

¡Celebra a mi Dios, Jerusalén,
alaba a tu Dios, Sión!

Que él ha reforzado los cerrojos de tus puertas,
ha bendecido en ti a tus hijos;
pone paz en tu término,
te sacia con la flor del trigo.

Él envía a la tierra su mensaje,
a toda prisa corre su palabra;
como lana distribuye la nieve,
esparce la escarcha cual ceniza.

Arroja su hielo como migas de pan,
a su frío ¿quién puede resistir?
Envía su palabra y hace derretirse,
sopla su viento y corren las aguas.

Él revela a Jacob su palabra,
sus preceptos y sus juicios a Israel:
no hizo tal con ninguna otra nación,
ni una sola sus juicios conoció.” Amén.

Curiosidades

¿Qué sentido tiene el término Palabra en el evangelio de Juan?

Al igual que el resto de los libros del Nuevo Testamento, el Evangelio de Juan se escribió originalmente en griego koiné o común, no en el estilo clásico de los filósofos griegos.
Desarrollado a partir de las incursiones de Alejandro Magno, el griego koiné llegó a ser el idioma internacional en la época de Jesús y sus Apóstoles y el medio natural para la edición de literatura que pretendiera tener gran distribución. Hoy se encuentran muchos manuscritos de gran antigüedad que conservan el evangelio de Juan.
Dentro del primer versículo del evangelio la expresión logos o la Palabra, se refiere a Jesús, este es un hecho comúnmente aceptado a partir del uso de ese término en otras partes del mismo capítulo (por ej. Los versículos 14 y 17 del mismo capítulo).
El sentido adecuado que se da a este pasaje en español ha sido fuente de serias diferencias en el área de la Traducción Bíblica.
La forma más común en que encontramos este versículo en español es:

“En el Principio era el Verbo, y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios”
(Versión Reina Valera 1995)

La mayoría de las versiones utilizan grafías similares por ejemplo La Biblia Latinoamericana, Edición Pastoral 1995 (Católica) dice:

“En el Principio era la Palabra, y la Palabra estaba ante Dios y la Palabra era Dios”
(La Biblia Latinoamericana Edición Pastoral 1995)

En el común de las versiones bíblicas españolas el sentido interpretativo de la traducción de este texto se inclina por señalar que la Palabra, es decir Jesús, es Dios. Sin embargo esto no es universal. Por Ejemplo la Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras, editada por los Testigos de Jehová, traduce el pasaje de la siguiente manera.

“En [el] principio la Palabra era, y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era un dios”
(Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras)

Aclarando, oportunamente, que la Biblia impresa por los Testigos de Jehová no es aceptada por ninguna otra iglesia denominada cristiana.
Esta última traducción ha traído severas críticas, en especial por apoyadores de la doctrina de la Trinidad, quienes postulan la idea de la divinidad de Jesús. Pues si Jesús fuese un "dios" fuera de Dios, cabría automáticamente la figura politeísta en este razonamiento.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Juan 1:1-18

“En el principio existía la Palabra y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra era Dios. Ella estaba en el principio con Dios. Todo se hizo por ella y sin ella no se hizo nada de cuanto existe.
En ella estaba la vida y la vida era la luz de los hombres, y la luz brilla en las tinieblas, y las tinieblas no la vencieron.
Hubo un hombre, enviado por Dios: se llamaba Juan. Este vino para un testimonio, para dar testimonio de la luz, para que todos creyeran por él. No era él la luz, sino quien debía dar testimonio de la luz.
La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo. En el mundo estaba, y el mundo fue hecho por ella, y el mundo no la conoció.
Vino a su casa, y los suyos no la recibieron. Pero a todos los que la recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre; la cual no nació de sangre, ni de deseo de hombre, sino que nació de Dios.
Y la Palabra se hizo carne, y puso su Morada entre nosotros, y hemos contemplado su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad.
Juan da testimonio de él y clama: ‘Este era del que yo dije: El que viene detrás de mí se ha puesto delante de mí, porque existía antes que yo’.
Pues de su plenitud hemos recibido todos, y gracia por gracia.Porque la Ley fue dada por medio de Moisés; la gracia y la verdad nos han llegado por Jesucristo.
A Dios nadie le ha visto jamás: el Hijo único, que está en el seno del Padre, él lo ha contado.” Amén.


Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

¿Te lo imaginás a Dios?
Es difícil, ¿no?
Algunos hablan de Dios como el barbudo, por lo que ya le adjudican un género y una edad: hombre, porque están diciendo “él”, y adulto, porque tiene barba. Incluso algunos hablan de la barba blanca, por lo que se trataría de un hombre mayor, un anciano.
Otros, cuando hablan de Dios no lo personalizan, sino que prefieren hablar de un poder supremo, de un ser superior que de alguna manera dirige los hilos del universo. Es alguien o algo que está por encima de todo, que se involucra, pero siempre desde esta distancia de superior e inferior.
Hoy el evangelio habla acerca de ver a Dios, y nos cuenta que si queremos saber cómo es, qué quiere de nosotros, tenemos que remitirnos a Jesús: Él ha venido de Dios y puede contarnos todo de él.
El idioma español nos obliga a ponerle género, ya que la palabra en sí lo exige, decimos Dios, palabra masculina, pero esto es sólo una cuestión idiomática, ya que si nos vamos al relato de la creación en el libro de Génesis, capítulo 1, vemos que dice con respecto a la creación del ser humano: “Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó”, tanto el hombre como la mujer hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios, el sexo, el género es, por lo tanto, una cuestión que está relacionado con la multiplicación de la especie humana.
Por eso, pensar en Dios con forma humana es empobrecer el concepto. Si a eso le sumamos las palabras que Jesús nos ha dejado mientras caminó con nosotros, nuestra idea de Dios y nuestra comprensión de él, se amplía y enriquece.
Jesús vino al mundo para iluminarnos, para que lográramos comprender que se puede vivir de otra manera que la que vivimos, que Dios nos ha creado para que vivamos en paz en esta tierra, para que disfrutemos de su creación, para la cual fuimos creados como cuidadores.
Dios nos ha creado a su imagen, envió a su Hijo, Jesucristo, para que por su boca escucháramos su plan para con nosotros, pero nos creó libres para aceptar su propuesta o no. ¿Qué es lo que está pasando que en el mundo nos destruimos mutuamente y a la naturaleza que nos rodea, a la que necesitamos para nuestra subsistencia? ¿qué ha pasado que en vez de reinar el amor y la re-creación, el mundo es dominado por el odio, la envidia, el egoísmo y la maldad?
Justamente porque al haber sido creados libres, los seres humanos hemos preferido dejarnos llevar por nuestras debilidades y egoísmos, y no por el bien común.
Necesitamos volver a Jesús, escuchar sus palabras, sus enseñanzas. Dejarnos iluminar por su luz de amor para cambiar y sanar el mundo, para cambiar y sanar nuestro pequeño entorno.
A Dios no lo conocemos personalmente, no lo hemos visto, pero Jesús nos puede contar todo de él, te invito a que lo escuches. Amén.

Querido Jesús, contame como es Dios, mi Padre, Madre o las dos cosas juntas. Contame qué quiere de mí, cual es el camino que debo seguir para encontrarme con él en el fin de mis días. Sé que es muy amoroso, lo sé porque por su amor te envió a vos al mundo para que seas nuestra luz, para que nos guíes, y para que des tu vida por nosotros, para que también tengamos vida junto a Dios, para ser así sus hijos e hijas. Te lo pido en tu nombre, en la del Padre y del Espíritu que junto a vos viven por toda la eternidad. Amén.

27 de Diciembre

Cada latido de nuestro corazón marca el ritmo de una poesía hecha por Dios, escuchemos con el alma las poesías presentes en las Escrituras:

Salmo 128

“Dichosos todos los que le temen a mi Señor,
los que van por sus caminos.

Del trabajo de sus manos comerás,
¡dichoso tú, que todo te irá bien!
Tu esposa será como parra fecunda
en el secreto de tu casa.
Tus hijos, como brotes de olivo
en torno a tu mesa.

Así será bendito el hombre
que teme a mi Señor.
¡Bendígate mi Señor desde Sión,
que veas en ventura a Jerusalén
todos los días de tu vida,
y veas a los hijos de tus hijos!

¡Paz a Israel!” Amén.

Curiosidades

¿Por qué cada año las familias iban a celebrar la Pascua a Jerusalén?

En la época neotestamentaria, todo los israelitas varones debían concurrir a Jerusalén tres veces por año, para la fiesta de la pascua, la de las semanas o Pentecostés, y la de los tabernáculos. Incluso los judíos de la dispersión a veces cumplían; la población temporaria de la ciudad santa podía llegar a casi 200.000 habitantes. Después de buscar a la luz de las velas rastros de la levadura prohibida, además de otros preparativos minuciosos, la cena pascual misma se comía en posición reclinada. Incluía los elementos simbólicos siguientes: cordero asado, pan sin levadura, hierbas amargas, algunos condimentos menores, y cuatro copas de vino en momentos determinados.
Hasta el año 70 d.C. la pascua se celebró en Jerusalén, en cualquier casa dentro de los límites de la ciudad, y en grupos pequeños; al cordero se lo mataba ritualmente en el recinto del templo. Cuando tanto el templo como la nación palestina fueron destruidos por la guerra, la pascua inevitablemente se convirtió en ceremonia doméstica.

Evangelio

Desde el interior de las Escrituras se oyen latidos de vida, ¿qué significan esos sonidos? Escuchemos atentamente el texto bíblico de hoy:

Lucas 2:41-52

“Sus padres iban todos los años a Jerusalén a la fiesta de la Pascua. Cuando tuvo doce años, subieron ellos como de costumbre a la fiesta, y, al volverse, pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo sus padres. Pero creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día en el camino, y lo buscaban entre los parientes y conocidos; pero al no encontrarlo, se volvieron a Jerusalén en su busca.
Y sucedió que, al cabo de tres días, lo encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándolos y preguntándoles; todos los que lo oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando lo vieron, quedaron sorprendidos, y su madre le dijo: ‘Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando’. Él les dijo: ‘Y ¿por qué me buscaban? ¿No sabían que yo debía estar en las cosas de mi Padre?’ Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio.
Bajó con ellos y vino a Nazaret, y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón. Jesús progresaba en sabiduría, en estatura y en gracia ante Dios y ante los hombres.” Amén.


Los textos bíblicos nos dicen cosas, pero sólo si reflexionamos sobre lo que oímos podremos escuchar los verdaderos latidos de Dios: momento de reflexión:

Perder un hijo… creer que está protegido y darte cuenta de que no lo encontrás por ningún lado… de que se ha perdido…
La historia de hoy tiene un final feliz, María y José encuentran a su hijo, encuentran a Jesús, y está bien, nada le pasó. Pero vos sabés que no siempre es así. Lamentablemente no siempre que un chico se pierde el final es feliz, a veces no lo encuentran…
Hay chicos que después de días de búsqueda, son encontrados muertos, y muchas veces con señales de haber sido abusados y torturados. A veces que no aparecen, y pasan los años y no se sabe dónde pueden estar, es como si se los hubiera tragado la tierra. Es entonces cuando hablamos de los chicos desaparecidos… ¿sabés que todos los días desaparecen chicos? Chicos de diferentes edades, de diferentes lugares, pero siempre chicos que son amados y esperados por su familia, por su mamá; chicos como los tuyos, los míos, como ése pequeño que te hace rezongar, que no siempre te obedece, que es travieso y que te despierta tanta ternura y amor.
La desaparición de chicos. Ése tema del que muchos no quieren hablar, pero tiene que ver con nosotros, los adultos. Tiene que ver con adultos perversos que no ven a los niños como vos o como yo. Se trata de adultos que los utilizan como objetos de compra y venta, como objetos sexuales, como ganado… Adultos que se enriquecen y que gozan matándolos de a poco, pero violentamente, cortando sus sueños, arruinándoles la niñez, la inocencia…
¿Qué pensás vos de esto? ¿Pensás que podemos quedarnos como espectadores viendo tranquilamente cómo suceden estas cosas? ¿podemos permitir que las autoridades y la ley sean tan lentas que permitan tanta impunidad?
Un niño tiene el derecho de ser niño: jugar, disfrutar, alimentarse sanamente, ir a la escuela, tener sus amigos, vivir en la inocencia sin adelantarse en sus etapas… ¿Cómo fue tu infancia? ¿disfrutaste tu niñez y tu adolescencia?
Yo sí, disfruté cada etapa con cada descubrimiento a su tiempo, no sufrí violencia, nadie pretendió de mí algo que no pudiera dar ni adelantar mis etapas. Sí, fui feliz y disfruté mi despertar sexual naturalmente, con todos los misterios, las dudas y los hormigueos propios de la edad, y pretendo y espero que todos los niños y adolescentes puedan hacerlo.
¿Sabés que somos parte responsable de los chicos desaparezcan, de que existan redes de prostitución y pornografía infantil? Sí, todos somos responsables. Sí, aunque no intervengamos directamente, pero somos cómplices porque callamos, porque no hablamos del tema, porque hacemos de cuenta que no existe o pensamos que a nosotros no nos va a tocar.
En la historia de hoy hay un final feliz, y vos y yo tenemos que luchar porque siempre sea así. Ayudame a instalar este tema en la sociedad, acá en el pueblo. Que entre todos protejamos a nuestros chicos, porque ningún niño tiene porqué padecer por causa de la perversidad de una persona adulta. Animate e involucrate. Amén.

Querido Jesús, vos también fuiste un pequeño que se escapó de la vista de sus papás, vos también te fuiste a otro lado sin avisarles y los llenaste de preocupación. Ayudanos a que comprendamos a nuestros niños, que aceptemos que con su inocencia no desconfían de aquellos que les quieren hacer daño, y que somos nosotros, los adultos, soy yo, la que me tengo que ocupar de que los chicos vivan en un entorno protegido. Ayudame a concientizar a otras personas e involucrarlas. Sé que la lucha parece desigual, pero nosotros te tenemos de nuestro lado, y con tu poder y la inspiración del Espíritu Santo podremos ser creativos. Derrama tu bendición sobre mí y sobre todas aquellas personas que quieren decir basta y aceptan luchar contra este gran flagelo. Te lo pido en tu nombre, que junto al Padre y el Espíritu Santo reinan por toda la eternidad. Amén.